jueves, 16 de febrero de 2017

“I WANT TO BREAK FREE” Del Gallo Blues


Herzkich willkommen!

El restaurante Del Gallo Blues, para ampliar su variada oferta de música en directo, ha creado un show para las cenas del último sábado de cada mes, donde traslada la magia del teatro a su sala a través de una función de cabaret. El espectáculo irá acompañado de un menú especial inspirado en las “pícaras” noches de un local de cabaret, smoking incluido. Las representaciones de I Want To Break Free se celebrarán durante diez meses. Se trata de una cena-espectáculo, con una duración de dos horas, en la que la sala se trasforma por completo para una función que realizará un canto a lo divino y lo humano, hablará sobre la entrega a los placeres mundanos, la realización de sueños, los flechazos del amor, los vicios, el arrepentimiento o la razón.


Dirigido por un maestro de ceremonias que irá embaucando a los asistentes con sus textos y sus canciones, acompañado de un elenco de cantantes y bailarines que actuarán entre el público con sus coreografías más sensuales y entonando canciones de artistas como Dona Samers, Whitney Houston, Tina Turner, Madonna, Joe Cocker, Aretha Franklin, Queen y muchos más…

I Want To Break Free surge como idea de Javier Gascón, y cuenta con un elenco compuesto por cuatro cantantes y cuatro bailarinas. La dirección artística del show corre a cargo de Jon Mitó, actor y bailarín. La coreografía correrá a cargo de la bailarina y actriz, Cris Mollá.

Y todo esto acompañado con un menú muy internacional, especialmente diseñado por el chef británico Simon Bradley, para complementar el espectáculo.


Para comenzar, siete entrantes que no eviten que perdamos ripio:


Piruletas de queso de cabra con frutas.
Coctel de gambas sobre perdiz.
Macaroon de frutos rojos con foie.
Roast beef de rúcula y salsa Cesar.
Caldo tailandés con setas shitake.
Bao de pork belly (panceta) con salsa coreana,
Ceviche de vieira.
Continuamos compartiendo:

Crujiente de bacalao y gambas.
Magret de pato con risotto de setas y foie.
Carrillera con cremoso de patata al aceite de trufa.

Postre:
Cremoso de chocolate blanco.


Terminando con un café de Salzillo tea and coffee y maridado con vinos Casa Rojo. Todo por un precio de 65 euros. Un oferta novedosa y divertida para las noches de Murcia.


Del Gallo Blues.
C/ Central 10 Torre Azor. Espinardo. Murcia 30100
Teléfono 968905563.
www.delgalloblues.com

martes, 24 de enero de 2017

Vª edición de la jornada solidaria de alta cocina GastroTEA.




Joan Roca del Restaurante El Celler de Can Roca, participará este año en la Vª edición de la jornada solidaria de alta cocina GastroTEA, un evento consistente en una jornada gastronómica ligada a la cena benéfica anual de ASTEAMUR, Asociación para personas con trastorno del espectro autista de la Región de Murcia.

GastroTEA, tras la participación en ediciones anteriores de Andoni Luis Aduriz, Eneko Atxa y Paco Pérez, se ha convertido en el evento gastronómico solidario más importante de la Región de Murcia.

Los beneficios de la Jornada irán destinados íntegramente a la financiación de la construcción de una sede donde impartiremos nuestros servicios en Murcia capital, y que además será el único Centro de Atención Temprana y Discapacidad específico de Autismo en el municipio de Murcia. Otro de los objetivos del evento es fomentar en la sociedad la concienciación sobre el autismo, trastorno que afecta a cada vez más niños.

GastroTEA, que tendrá lugar el próximo 20 de febrero, consta de tres eventos relacionados: 
  • Show cooking con la participación de Joan Roca, que estará acompañado de prestigiosos cocineros. 
  • Taller de cocina con niños de ASTEAMUR, impartido por Joan Roca. 
  • Cena de gala a beneficio de ASTEAMUR, con menú diseñado y elaborado por Joan Roca y su equipo del restaurante El Celler de Can Roca.
Las ponencias-demostraciones gastronómicas, dirigidas a los profesionales de la hostelería pero también al público en general, tendrán lugar en el Teatro Circo de Murcia, el día 20 de febrero, a las 9:30 horas. Acompañando a Joan Roca, los cocineros participantes serán Pablo González (La Cabaña de la Finca Buenavista - 1 estrella Michelin), Diego Gallegos (Sollo - 1 estrella Michelin), David López (Local de Ensayo), Samuel Ruiz (KOMƎ), Encarna López (El Molino del Río) y Antonio Alcaraz (Los Churrascos).

Otro de los eventos ligados a la Jornada es la realización, también con Roca, de un taller de cocina con niños de ASTEAMUR. Este taller, dirigido exclusivamente a niños de la Asociación que padecen el trastorno, tendrá lugar en la Escuela de Hostelería y Turismo de Murcia “La Flota”.

Finalmente la cena benéfica, para 300 comensales empezará a las 20:30 horas con un menú, diseñado y cocinado expresamente para GastroTEA. La cena estará precedida por un cóctel realizado por cocineros de AMURECO.

Lamentablemente, todas las entradas, tanto para el Show Cooking como para la cena están vendidas, pero se puede ayudar a la causa a través del ‘cubierto cero’, haciendo un ingreso en la C/C: IBAN ES92 2100 3981 7202 0015 779 o a través de la plataforma de crowdfunding “Mi grano de arena”: http://www.mgda.es/r/1/14025

PROGRAMA:

SHOW COOKING – TEATRO CIRCO DE MURCIA

09:30 h. Acto de bienvenida
Nani Martínez de Haro. Presidenta de ASTEAMUR
Conchita Ruiz Caballero. Concejala de Derechos Sociales del Ayto de Murcia
09:45 – 10:15 h. Antonio Alcaraz
Restaurante Los Churrascos
10:20 – 10:50 h. Encarna López
Restaurante Hotel rural El Molino del Río
10:55 – 11:25 h. Samuel Ruiz
Restaurante Kome
Restaurante La Cabaña de la Finca Buenavista
Restaurante Sollo // Restaurante Local de Ensayo
12:10 -12:40 h. Joan Roca (3* Michelin)
17:30 – 19:00 h. Taller de cocina con niños de ASTEAMUR con Joan Roca


CENA BENÉFICA – RESTAURANTE “CASA DE LA LUZ”
20:30 h. Cóctel de bienvenida ofrecido por cocineros de AMURECO.
21:00 h. Acto de bienvenida
Entrega de menciones y galardones
21:15 h. Cena benéfica, con menú diseñado y elaborado por la ocasión por Joan Roca y su equipo del Restaurante El Celler de Can Roca

Más información en: www.gastrotea.es,

lunes, 9 de enero de 2017

Restaurante Acuario - Murcia.


Durante muchos años, el Restaurante Acuario, fue mi restaurante de cabecera. En la Murcia del siglo XX, el cocinero José Marcos realizaba una cocina innovadoras con platos francamente deliciosos. Creaciones maravillosas y originales que eran lo más parecido que teníamos por aquí a un restaurante con estrella Michelin. Recetas complejas y sabrosas que lo auparon a la cúspide de la gastronomía regional. Pero los años fueron pasando y con ellos cambiaron los gustos y las modas. Así, de manera casi imperceptible, el  inmovilismo de este restaurante le hizo caer poco a poco en la cotidianidad y en el desinterés de los buscadores de tendencias. Sus más fieles seguidores fuimos traicionándolo y hablando, con nostalgia, en pasado de lo bien que se comía, con el cuerpo aún presente. Al pasar por la plaza Puxmarina, veía con pena su salón desierto de clientela. 


Después de varios años volvemos a darle una oportunidad. La penúltima vez que comimos allí, nos fuimos bastante decepcionados, pero una mala tarde la tenemos cualquiera. El tiempo se paró hace mucho tiempo entre sus cuatro paredes. Todo sigue igual, colores, diplomas, catedral y santuario de la Fuensanta de azúcar, pecera, mobiliario, personal o simpatía. Mismo trato cercano y amable de siempre. No acierto a encontrar ningún cambio desde nuestra última visita. Aunque en la carta si se ve que han introducido ligeros cambios fruto del cambio en la cocina. En esta visita vamos a dejar los cambios de lado. El cuerpo nos pide los clásicos, lo de siempre.

Cola de gamba a la diabla.
Con el vermouth, aquí sirven Perucchi, punto positivo, traen unas pequeñas tostas de paté con mermelada de violetas. Y ya empezando con lo serio, vamos con las colas de gambas a la diabla, su particular versión de los caballitos, sobre una intensa salsa de cangrejo. Seguimos con las croquetas de bacalao y ajos tiernos sobre una fritura de tomate concasse. Ni que decir tiene que el servicio es en platos individuales. Los dos siguientes entrantes son de gran nivel. La suprema de berenjena con champiñones y jamón, es un imprescindible, me encanta, pero la patatita rellena de mariscos con perlas del mar, hay que pedirla si o si, excepto alérgicos, claro. Decorada como si de un cisne se tratara, además de rica, es muy visual. Otros entrantes, que no probamos, son los mini conos crujientes de guacamole y bacalao, y el de crema de queso con salmón ahumado, o el mousse de foie con jalea de uva monastrell y compota de manzana.

Como platos principales, solemos pedir, si queremos carne, los medallones de solomillo con foie y salsa de níscalos, si queremos pescado, la dorada rellena de con crustáceos y moluscos en hojaldre murciano. El hojaldre superior de los pasteles de carne envuelve la dorada. Es la que pido. En esta última ocasión le han puesto la misma decoración que a la patata rellena. La originalidad ya ha perdido su gracia. Demasiado cisne para una misma comida. Otras opciones, que nos ofrecen son la merluza con escamas de patata y salsa de piñones o el filete a la chateaubriand de ciervo con trompetas de la muerte. Lo cierto es que, aunque suelo ir con el propósito de pedir cosas nuevas, me gusta tanto la dorada que siempre acabo pidiéndola.

Suprema de berenjena.
El problema viene en los postre por dos motivos. Por un lado, si hemos tomado la berenjena, el cisne relleno, la cola de gamba y un principal, puede que no podamos con un postre. Por otro, si tenemos cabida para un poco más, hay tantos postres apetecibles, que es difícil elegir uno. Esto último para mí no es un problema pues siempre elijo la espuma de café al whisky. Aunque en este viaje - ¡Maldición!- no queda y la sustituyo por la crema de almendras al caramelo, aunque no es lo mismo. Punto negativo, claro. También son muy apetecibles el flan de chocolate blanco con crema de café, y la isla de coco con helado de piña y espuma de cítricos. Todo casero, por supuesto.



El precio, con café y rechazando el chupito de rigor estuvo sobre los 30 euros por persona. Precio razonable para la calidad de los platos degustados y el buen trato recibido. Muy recomendable.  Ahora es Daniel Marcos, hijo, quien ha tomado el relevo en la cocina, y yo me pregunto, ¿son suficientes estos pocos cambios? ¿Cuándo veremos su sello personal en la carta? ¿Qué recorrido tiene? Espero poder certificarlo en nuestra próxima visita, aunque yo siga pidiendo la suprema de berenjena, la dorada rellena y la crema de café al whisky.    
  
Crepes de Jamón

Valoracion: ****

Restaurante Acuario.
Plaza Puxmarina 1. Murcia
Telf: 968219955. 





miércoles, 4 de enero de 2017

Local de Ensayo - Puente Tocinos (Murcia)


Que las cosas están cambiando en los fogones murcianos es algo innegable. Jóvenes, y no tan jóvenes cocineros que, sin olvidar el gusto por lo autóctono, demuestran ganas de renovar la tradición. Ayudados y a veces guiados por la amplia difusión en los medios de comunicación y sobre todo una creciente clientela que demanda trampantojos, texturas, espumas y técnicas modernas que hemos visto en televisión y queremos degustar. Así, con esta filosofía y con grandes expectativas, abre sus puertas en Puente Tocinos, Local de Ensayo. Un proyecto con nombre propio, David López Carreño. Cocinero, docente y ahora empresario que arranca el proyecto presentando un menú antológico de su trayectoria gastronómica. No está nada mal para empezar. Yo, particularmente, tengo mi propia antología de David, donde su Corte de Parmesano o los Boca-bits de alga nori, tienen un lugar destacado.

Requesón de vaca, crema de aguacate, melena de león y sopa de remolacha.
La primera impresión es importante y la que percibimos en LdE nos convence mucho. Soraya Olivares ha creado un ambiente agradable, vintage, de colores blancos y tonos luminosos que nos libran de interferencias y permiten centrarnos en lo simple, la conversación y la consumición. Eliminado el falso techo, azulejos hasta media pared, mobiliario ecléctico, mesas rusticas, ausencia de mantel y tornillos para sujetar los cubiertos. La decoración cumple con todos y cada uno de los mandamientos del buen vintage. Hasta el del reciclaje con la trasformación de las raquetas antiguas de madera en unos originales espejos de pared. Ah, y libros de los grandes gurús de la cocina.

Tartar de gamba roja, verdolaga silvestre, helado de maíz a la brasa y  pan de gamba
El sistema lo conocemos bien. Aquí no hay carta, solamente dos menús, uno corto con cinco snacks, seis entrantes, dos principales, un postre y “petit fours”. Otro largo que es el que nosotros probamos, con maridaje, por supuesto y del que vamos a hablar en esta entraday que nos tuvo entretenidos durante más de 2 horas. La carta de vinos ha sido elaborada por el sumiller Antonio Chacón, del CCTM. Nos preguntaron sobre alergias, que no las hay y sobre fobias, que en mi caso tampoco, aunque solamente puedo hablar por mí. 

Patata cocida en Winbi, alioli de ajo negro, helado de foie, galleta de boletus y caldo de ganoderma
Ya es hora de que comience el show. El primero de los snacks fue un refrescante y suave Bloody Mary de tomate de temporada, bonito en salazón y granizado de apio creado en el 2013. Las camareras, cual mantra, van recitando y explicando pormenorizadamente, los platos que van sirviendo. Los siguientes salmos: canutillo de la huerta y queso de Murcia al vino; mini pizza de algas, sardina y huevas se salmón; profiterol de carne a la moruna y emulsión de aceituna ligeramente picante y mini croqueta de tomate escabechado las sirvieron sobre una canastilla de caña. A quienes no les gusta el queso les cambiaron el canutillo y pusieron dos mini croquetas.

Estofado de setas, perigeaux y coulant de yema campera.
Con los entrantes empieza la fiesta de sabores, texturas y volúmenes que tanto demandamos sin olvidar el toque artístico del emplatado. Comenzamos con un requesón de vaca, crema de aguacate, melena de león y sopa de remolacha. La melena de león es un hongo procedente de Asia Central conocido también como cabeza de mono peludo. Luego sirvieron un tartar de gamba con helado de maíz a la brasa y pan de gamba. El más visual de todos los platos fue quizás la gelatina de tomate con erizos. La intensidad la puso el siguiente de los entrantes, una patata cocida con un alioli de ajo negro, pero fue la mezcla del helado de foie fundido con el caldo de ganoderma, otro hongo, el que nos pareció exquisito. 

Cerdo glaseado, su jugo y ras el hanout

Las especialidades del chef son los hongos, las algas y la casquería, por lo que a nadie le debe extrañar la eterna presencia de estos en sus creaciones. Una diferente presentación del guiso de calamar con setas. Un estofado de setas, perigeaux y coulant de yema. La oreja de cerdo glaseada era la opción que yo elegí. La alternativa era el tradicional, aunque poco convencional guiso de gurullos con calabaza asada, katsuobushi de atún y queso trufado. Terminando los entrantes con un potente y delicioso hígado de rape con algas no apto para todos los paladares.

Hígado de rape, algas frescas al ajillo y holandesa de microalgas
¿Dije ya que era una cocina con nombre y apellidos? Pues como no debe ser de otro modo, el autor se acercó a las mesas explicando sus creaciones, sus por qué, y recabando pareceres de los comensales o simplemente platicando con estos. Un detalle que gusta a los clientes. Los dos platos principales fueron una raya ahumada en guiso de ajo, aunque algún precavido conservador quiso evitar la raya. A estos se les sirvió mújol en papillote de lechuga de mar. La opción de carne estaba entre un, según me comentaron, rico lomo de conejo relleno de setas, o un, y esto lo digo yo, espectacular chuleta de vaca machorra. Hacía mucho tiempo que no probaba una carne tan rica. No sé cómo estaba el conejo, pero los que lo pidieron, se equivocaron. Merece la pena repetir solamente para degustar esa vaca.

Mújol en papillote de lechuga de mar y caldo de sus espinas
Los postres arrancan con un trampantojo. La manzana de feria que imita a las manzanas bañadas en caramelo, aunque para la mayoría de los mortales se nos asemeja más a los populares caramelos Kojak. Plato muy visual y del gusto de los instagramers. Terminamos con un buñuelo de chocolate y los petitfours en los que hace un guiño a los caramelos cilíndricos de La Elisa, típicos de Hellin. Café y una copa para hacer una agradable sobremesa. ¿Adivinan sobre que hablamos? Efectivamente, como en el 90% de las sobremesas hablamos sobre lo bien que habíamos comido y proyectamos nuevas salidas. A comer, por supuesto.

Lomo de conejo relleno de setas y patata anisada azafranada
La cena en LdE resultó una deliciosa experiencia, una oferta gastronómica de calidad y un servicio a la altura. El precio del menú corto es de 40 euros, 50 con maridaje y el del largo es de 55 euros, setenta con maridaje. ¿Estamos hablando de un proyecto llamado al estrellato? Tienen cocinero, tienen creatividad y originalidad, tienen equipo, buen género, diseño, bodega. Pero, ¿es esto suficiente para conseguir el logro deseado? Quizás, y desde mi opinión, sea en el menaje donde flojean. Aunque será el tiempo y una buena campaña en las redes quienes juzguen. Desde luego que nos gustaría.

Valoración: *****
Manzana de Feria


Local de Ensayo.
C/ Policia Ángel García 20. Puente Tocinos. Murcia 30006
Teléfono 968247054  620909244.

Petitfours

lunes, 21 de noviembre de 2016

Limone Ristorante Italiano - Murcia



Un nuevo restaurante italiano, que no pizzería, una nueva tienda de Italian food, y sobre todo el último proyecto de Tiquismiquis acaba de  abrir sus puertas en la Plaza Hernández Amores (la Cruz), en el antiguo local Canalla. La verdad es, que poco más podemos decir ya que no vimos la carta, solamente degustamos un menú italiano pre-inauguración que dejó bien claro que la comida italiana no son exclusivamente los risottos, pastas o pizzas.

Mejillones a la napolitana.
Comenzamos el menú con unos típicos embutidos italianos “Salumi”, de gran tradición y orgullo en su cocina. No obstante, los vienen elaborando desde la antigüedad siendo mundialmente famosas su mortadela, prosciutto o salami. Sobre una tabla de madera, los sirvieron  con tomate, claro. Nos los maridaron con un cava valenciano de la D.O. Utiel Requena. El variado de quesos anunciado lo pospusieron como pre-postre.

Paccheri a la Putanesca
Los tres entrantes al centro nos encantaron. Si tuviera que elegir uno, no sabría con cual quedarme. El Vitello tonnato, un plato típico de la región del Piamonte. Tan rico como simple, combina unas láminas de redondo de ternera (vitello), con una mayonesa de atún (tonnato). Las alcaparras no pueden faltar. Ni que decir tiene que pedimos más pan para poder repelar la mayonesa. Toda una vuelta a los bocadillos de la cantina del colegio. La Caponata siciliana, el segundo de los entrantes, nada tiene que ver con la gallina de Barrio Sésamo ni con el caracol Perejil. Tenía que decirlo o explotaba. Un guiso de verduras con un marcado sabor mediterráneo. Berenjenas, apio, calabacín, pimiento, albahaca, como no, y, sobre todo, las olivas para dar el toque. El tercero de los entrantes fueron unas cazuelas de mejillones a la napolitana ligeramente picantitos. El maridaje de los entrantes fue un vino blanco, seco de la variedad Riesling, P´alegrarte de Utiel también.

Vitello Tonnato.
La pasta, al dente, como no podía ser de otra manera, fueron unos Paccheri a la putanesca y lo más flojo de todo, aunque no sé si por que les quedaron un poco sosas o porque ya estábamos bastante saciados fueron las milanesas de cerdo iberico. Los sirvieron con unas patatas con un agradable sabor a ajo y un vino tinto, también valenciano de la variedad Bobal. Quienes no quisieron tomar los escalopes, les trajeron unos canelones con una salsa de trufas.

Canelón con salsa de trufa.
La tabla de quesos italianos y para finalizar, pueden ponerse en pie y que comience la ovación que sirvieron unos cannoli sicilianos. Uno con chocolate y el otro con naranja escarchada. Riquiiiiiiisimos y me quedo corto con las ies. Creo que me tome unos cinco. Confieso que la atracción de los cannoli hizo que casi ni me enterara del vino que acompañaba al postre. Un jerez dulce. Había anunciada una Panna Cotta, pero nadie la echó en falta. Un expreso y un vasito de limoncello como no podía ser de otro modo para terminar. Solamente nos faltó salir de allí cantando L´Italiano de Toto Culugno, y todo por 25 euros.

Caponata.
Comida italiana a la que no estamos muy acostumbrados, un buen servicio y un ambiente de Ristorante de la Toscana es la oferta de Limone, el restaurante, gastro-mercado italiano en el que además podemos adquirir productos autóctonos. Una interesante opción a tener en cuenta.


Ristorante Italiano Limone
Pl. Hernández Amores, 4 Murcia

Telf: 868684446.


domingo, 11 de septiembre de 2016

El Pasaje de Zabalburu - Murcia.



Cuantas veces me habrán aconsejado, por su calidad, ir a El Pasaje de Zabalburu. Tantas como yo había declinado. No sé bien el motivo, pero sin haberlo pisado nunca, y mira que paso miles de veces por la calle San Pedro, nunca había traspasado sus puertas. En algún momento alguien le puso la etiqueta de carísimo e inconscientemente le había echado las cruces. ”Se come muy bien, pero te levantan en peso”. Y al final se convirtió en uno de esos locales que no nos caen atrae lo más mínimo a pesar de no conocerlo de nada. Debió de ser la depresión postvacacional de septiembre, o el ambiente de fiestas que vive la ciudad lo que hizo que no opusiera resistencia cuando propusieron por enésima vez ir a El Pasaje.

Mejillones en escabeche.

Tras atravesar la zona de la abarrotada barra, en la que la parada es obligatoria para intentar ver la calidad del producto, coquinas, ostras, almejas de carril, zamburiñas… una calidad indudable, y sobre la barra, una gran dibujo a tiza en la pizarra, que anuncia la feria de este año,  llegamos a un pequeño comedor donde en apenas dos minutos nos habían sentado, tomado nota de la bebida y esperaban pacientemente a que decidiéramos que pedir. La oferta de tapas es amplia, pero al final, nos dejamos en manos del camarero, que es en la mayoría de los casos, no todos, quien sabe que hay que pedir.

Empezamos con el esturión confitado sobre una cama de tomate especiado con hierbas. La recomendación era desmenuzar el taco de pescado y mezclar con el tomate. Una auténtica delicia que seguimos disfrutando mojando el pan tostado con pimentón y aceite que acompañaba. Solamente dejamos que se llevaran el plato cuando nos quedamos sin pan y el plato sin aceite.

Esturión confitado.
También nos recomendó los mejillones al escabeche de albariño. De tamaño no muy grandes pero de intenso sabor. Incluso más que los mejillones, nos gustó el escabeche de albariño y los ajetes. Ni que decir tiene que tampoco quedó en el plato, ni escabeche ni ajos. Comernos las conchas nos pareció demasiado. Una tapa de la que todo el mundo habla son las croquetas de sepia en su tinta con un alioli de soja flambeado. Crujiente por fuera y cremoso por dentro. Entiendo por qué todo el mundo lo recomienda. También nos ofreció los “Pelochos”, una croqueta de jamón rebozada en una especie de fideos que le da el aspecto de despeluchados. En ningún momento nos dio la opción de pedir sus tapas de alcachofas, ni las que sirven con un velo de tocino, ni las rellenas de confit de pato con salsa de setas. No estamos en temporada.

Jamón, caviar y vodka.
En ese preciso momento el camarero, que en todo momento nos atendió con la mayor eficacia y profesionalidad, o la maquinita que armaba en sus manos, se liaron y trajeron el plato fuerte, una suprema de lubina salvaje, cuando aún quedaban tapas por servir. El proceso de cocción lo hacen de tal manera que los lomos, bien limpios, quedan tiernos, la piel sabrosa y la espina queda tan crujiente que la podemos comer como si fueran chips. Vamos, que no dejamos ni las raspas. Después continuamos con más tapas. La más sofisticada fue la de jamón, caviar y vodka. Una lámina de jamón envuelve a modo de canelón  el caviar. Una explosión de sabores  que rematamos con un chupito de vodka “en conserva”. Demasiado complejo para mí. Terminamos con unos montaditos de solomillo con foie y cebolla caramelizada. Tapas originales y de muy alto nivel creadas en la cocina dirigida por Manolo Castro.


De postre, probamos la tarta de queso que sirven invertida en una tarrina, poniendo la mermelada al fondo y un coulant de chocolate como mandan los cánones, que al partirlo derrame un río de chocolate. Ambos venían acompañados de un denso “pegote” de nata con unos trocitos de almendra. Siempre critico los vicios de algunos cocineros que decoran sus postres con chorro nata industrial y siropes varios adulterando el sabor del postre. En este caso en particular, agradecimos que la pusieran. No solo por el sabor, la densidad y la calidad de la nata, que casi mejoraba a los propios postres, sino que ni se acercaba al coulant, con lo que teníamos la opción de mezclar, o no.


Suprema de lubina salvaje.

Café, de puchero, no sé si por estar en fiestas o porque no lo hacen de otro modo, una breve tertulia de sobremesa sobre lo comido y bebido, en esta ocasión acompañamos la comida con unos vermuts Miró reserva, y la cuenta. Barato no fue. Unos 30 euros por persona, aunque a mí tampoco me pareció caro por la calidad de lo comido y por el miedo que me habían metido en el cuerpo sobre los altos precios de El Pasaje. Una experiencia muy recomendable por el alto nivel de la cocina que complementan a la perfección con el servicio. 

Valoración: ****

Tarta de queso.

El Pasaje de Zabalburu.
C/ San Pedro, 3. Murcia
Teléfono 662622167.


sábado, 27 de agosto de 2016

Pizzería Vía Romana - Los Belones.


¿Cuál es el mejor italiano del Mar Menor? Después de envalentonarme con los mejores arroces marineros, todavía no ha llegado el momento de hacer otro ranking, pero se hará. Si tuviera que hacer una lista de mis restaurantes italianos preferidos de la zona, sin duda, junto a la Pizzería di Mar  en el Puerto Tomás Maestre de la Manga, La Rucola en los Alcázares o La Cabaña de San Pedro del Pinatar, estarían entre las que más me gustan. En contra, la Sombra en Los Narejos, son demasiado antipáticos para que quiera volver a probar su mítico barco Vikingo.


Como cada año, reservamos en el Restaurante Italiano Vía Romana de Los Belones. Muy importante reservar. Ir allí sin reserva, te puede asegurar una larga espera si tenéis suerte. Desde fuera no deja de ser un restaurante italiano más, nada excepcional, aunque la belleza está en el interior. Osea, en las masas. A pesar de tener reserva, tuvimos que esperar, no demasiado, para que nos dieran mesa. Ya contábamos con esa posibilidad. Una cerveza bien fresquita ayudó a acortar la espera. Las buenas críticas que tiene este restaurante, y los precios, hacen que esté muy solicitado, sobre todo en las noches de verano.

Focaccia Marinada.
Cuando nos dieron mesa, de manteles de celulosa, nada de cuadros rojos y blancos, ya nos esperaban las deliciosas olivas aliñadas con ajo y perejil. Este año no hubo tomates secos. Una pena. Siempre que vamos a un restaurante italiano, nos ponemos de acuerdo para poder compartir plato y así poder probar pastas y pizzas. Aquí somos más de pasta, sin desmerecer las pizzas. Empezamos con unas focaccias; la Marinada, con tomate, olivas y anchoas, me gustó más que la Via Romana que es más convencional, y ensalada Provolone. Otras veces hemos pedido los champiñones rellenos al pesto. La comanda fue muy variada, espagueti carbonara, pizza calzone, lasaña… Lo que más nos gustó de la noche, con permiso de las olivas, fue la lasaña especial y sobre todo la salsa Funghi que nos recomendó el camarero que atendía nuestra mesa, o con espagueti o con ravioli o con la pasta que queramos acompañarla. Flojos me parecieron los Gamberetti Diavolini que yo pedí, unos pappardelle acompañados de gambas y ajetes. Estaban un poco secos. Otra opción recomendable es la pizza de cuatro quesos y la "crudo", con jamón serrano tomate y brie. Para beber, esta vez no hubo Lambrusco, en su lugar pedimos un crianza, Alceño selección de 2012.


Lasaña Especial.
De postre, pedí un helado artesanal de queso y naranja con unos trozos de albaricoque. Ese mismo que dije hace cuatro años que nunca pediría. Ver para creer. Fresco, delicioso y diferente de lo que solemos pedir. Muy buenos están los sorbetes y como no puede ser de otra manera, también pedimos tiramisú. Otras veces pedimos la tarta de chocolate con un poco de toffee y base de barquillo.

Ravioli funghi.
Una vez más, tengo que hablar del servicio. Sin conocernos de nada y muy liados por la incesante afluencia de comensales, eran más de las once y seguían entrando clientes, es difícil recordar un restaurante donde todos los camareros fueran tan amables y con ganas de agradar a los clientes. Unos más callados, otros más extrovertidos pero todos más que correctos. Con los cafés, la cuenta; salimos por unos 20 euros. Como decía al principio, una de las mejores opciones para disfrutar de la comida italiana en el Mar Menor.

Valoración: ****


Restaurante Vía Romana

Calle Mayor, 84  Los Belones (Cartagena)
Telf: 968 13 73 73.


lunes, 22 de agosto de 2016

Top de arroces marineros.


Además de un seleccionador de futbol, todo buen español lleva un maestro arrocero dentro. O es nieto, hija o cuñada de quien sí que lo es. Pero hay días que a nuestra cocina no llega el gas ciudad, o tenemos esa comida estival de cada año con los amigos de toda la vida, o simplemente nos apetece salir a ver como lo hacen los restaurantes que no tienen la suerte de contar con nuestro talento. Este post va dirigido y dedicado a todos aquellos que aun sabiendo que es en su casa donde se come el mejor arroz marinero al oeste del Meridiano de Greenwich, estoicamente se adentran en lo desconocido sabiendo que en casa iban a comer mejor.


Restaurante Venezuela.

La fama de su caldero le precede. Muy difícil de superar. Arroces de mar tradicionales que ponen el listón muy alto. Nosotros, cuando vamos, solemos pedir "el de la casa" aunque si se viene de turismo y no se va a repetir, la opción del Caldero en 5 entregas es muy interesante. Recuperando la tradición de los antiguos pescadores del Mar Menor, auténticos creadores del caldero. Comienzan sirviendo a modo de aperitivo el frito de las tripas e hígados del mújol con tomate. Siguen las cabezas y las agallas (gañiles) crujientes que preceden al caldo. El arroz meloso sin compañía y terminamos, los que aún puedan, con unas rodajas del pescado. La guinda la ponemos con la tarta de turrón y calabazate tradicional. Fuera de los arroces, el lenguado. Servicio Sobresaliente.

C/ Campoamor, 1. Lo Pagán. Telf.: 968181515. http://restaurantevenezuela.com/

Restaurante Ramón.

Los Peones, Los Ramones o simplemente Restaurante Ramón. Lo llamemos como lo llamemos, este restaurante es toda una institución en la comarca del Mar Menor. La familia Campillo, y su jefe de cocina Julio Velandrino G., llevan décadas ofreciendo unos extraordinarios arroces marineros. Podemos probar  el arroz pelado, con bogavante, negro... Situado en pleno centro de Los Alcázares, posee una gran oferta de tapas en barra (ellos presumen de ser la más surtida y no les debe faltar razón). Tampoco podemos dejar de probar los postres a cargo del maestro Rafael Gallut (Tarta San Marcos, Soufflé de Limón o Tarta de Whisky). A pesar del ajetreo diario que tienen, el servicio es impecable.   

Av. De la Libertad, 48. Los Alcázares. Telf.: 968574173 http://www.restauranteramon.com/

Marisquería Virgen del Mar.

Como marinero en tierra, Cruz García dejó el Puerto de Mazarrón y se instaló en el castizo barrio de San Nicolás de la ciudad de Murcia, que por entonces estaba huérfana de arroces marineros, para apadrinarnos en la materia. Ya no es necesario acercarnos a la costa para disfrutar del mar. La estrella es su arroz Cruz, sin menospreciar al de bogavante gallego, “pelao” de almejas de carril, sepia y gamba roja con un potente sabor. ¿Es el mejor arroz que se puede comer en la ciudad de Murcia? Si es marinero, sin lugar a duda. Antes unas alcachofas o un poco de pulpo y el postre es innegociable, soufflé de melocotón.

Pl. San Nicolás, 3. Murcia.  Telf.: 968216679.

Restaurante 360º El Rubio

Es la evolución natural del negocio familiar, El Rubio. Con una dilatada experiencia en los fogones, al igual que los anteriores, ha habido un relevo generacional. Situado en un entorno privilegiado, prácticamente rodeado por agua y con vistas a las Salinas de San Pedro y al Mar Menor, difícil de superar, han creado un espacio de diseño actual y elegante, con la esencia de las recetas tradicionales. Echando un vistazo a la carta encontramos una buena oferta de arroces como el negro de chipirones y alcachofas, el caldoso de bogavante o el de dorada y langostinos del Mar Menor. De postre, arroz con leche caramelizado, aunque si estamos saturados de arroz, tarta de zanahoria.

C/ Magallanes, 8. Lo Pagán. Telf.: 968181032 http://elrubio360restaurante.com


Nunca he sido partidario de listas, ni de los mejores, aunque si de los que me más me han gustado. La única razón la injusticia de los que se quedan fuera como El restaurante Santa Ana de Estrella Carrillo en Los Ramos con su arroz meloso con turbante de lubina, el  Mar de Cañas en Portman y su arroz con plancton o los venerados por muchos como las catedrales del caldero El Mosqui de Cabo de Palos y Casa Cegarra en Portman. Hay otros que estando, supuestamente, un escalón por debajo de estos, consideramos que sus arroces están, cuanto menos, a la altura de los anteriores, y por su precio se hace más asequible a todos los bolsillos. Es el caso del Paquebote en La Manga o el Club Naútico de Santiago de la Ribera. Aunque a este último se deba ir acompañado de algún socio.