domingo, 6 de marzo de 2011

Restaurante Keki, tapería - Murcia.

Viernes noche, salida a cenar y hoy hemos acabado en otro pequeño restaurante del centro, justo detrás de la catedral de Murcia, en la calle Fuensanta. Un local modesto que poco a poco va creciendo, mejor iluminación, decoración más moderna y que tiene un potencial bárbaro tras los fogones en la figura del cocinero Sergio Martínez, gran promesa de la cocina murciana, que combina de manera muy acertada la tradición con las nuevas tendencias. Quizás sea la acústica lo que más flojea de Keki.
La idea era tapear y aunque ofrecían dos tipos distintos de menús degustación a un precio más que asequible, optamos por pedir de carta. Para romper el hielo empezamos pidiendo, mientras degustábamos el aperitivo de la casa, una tostada de Mouse de aceituna, unos "bocaicos", unas crujientes croquetas de ibérico, muy suaves y sabrosas. Un capuchino emplatado de setas y trufas negras, donde el sabor de la trufa predominaba claramente. Quizás uno de los triunfos de la noche. Aunque hubo varios triunfos, también hubo algún fracaso, unos buñuelos negros de bacalao con azafrán que no pasaban de estar simplemente correctos. La tinta del calamar, demasiado seca, abandonaba al pobre bacalao a su suerte.
Dejamos los "bocaicos" y pasamos a los platos "para todos". Seleccionamos tres: Tataki de atún rojo con salsa suave de wasabi, revuelto de setas y jamón a "su manera" y el plato estrella de la casa, recomendado por la simpática maître, unos canelones de pato con salsa suave de mostaza. Y para terminar, los "finales": pluma de bellota en hierro con manzana asada, y lomo de vaca curada, con patatas a la brasa.
La recomendación fue todo un acierto, los canelones con la salsa de mostaza, simplemente sensacionales, y el revuelto de jamón y setas, sin inventar la pólvora, muy buenos, más que el típico revuelto, eran unos huevos estrellados sobre setas y jamón.
Solo faltaba el Tataki, sin embargo la maître, mientras traía las carnes preguntaba si nos habían servido el pescado. Un error humano, pero cuando dijimos que ya no lo trajeran, no nos apetecía pescado después de la carne, insistieron y trataron de convencernos. Tendremos que volver en otra oportunidad para probar lo que se nos quedó en el tintero, como el Tataki o sus afamadas hamburguesas. Del Tataki no voy a hablar pues no lo probé, pero las carnes eran ricas, tiernas, muy sabrosas y para nada escasas.
Sobre los postres fuimos poco variados, pues coincidimos todos en pedir las natillas de vainilla con nueces de macadamia. Nada que ver con las típicas natillas de galleta y canela. Suaves, delicadamente aromatizadas con vainilla y acompañadas de macadamia. Todo acompañado de un jumilla, Altos de Luzón, más cafés, chupitos de fresa y un moscatel fresquito, Viña Galtea.
El servicio fue rápido y amable, nos supo guiar y aconsejar ofreciéndonos platos de fuera de carta. Para rematar la faena, el propio chef salió a preguntar por las mesas y dar la cara. Esto no es nada extraño, ni inusual, pero, hacía tiempo que no me pasaba si no era que conocía al cocinero.
La factura fue entorno a los 25 euros, barato para lo satisfechos que salimos. Las mesas estaban lo bastante distanciadas unas de otras como para no tener agobios y las sillas eran modernas y confortables. Lo valoraría con un 7, recomiendo mucho visitarlo y seguir a este cocinero que en los próximos años va a dar que hablar.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que maravilla, me lo apunto para la próxima salida gastronómica. Desde luego el panorama gastronómico está abocado a un cambio radical y parece que este Cocinero y el equipo que lo reodea ha sabido oler los vientos del cambio, los restauradores de todo en la cuenta , nada en el plato van a ir cayendo uno tras otro en el plazo de un año todo lo más....
Saludos , Frank ¡¡¡

Anónimo dijo...

En primer lugar, interesante blog para conocer nuevos lugares para comer en Murcia.
Estuve la semana pasada en Keki taperia y es cierto que se come genial, lo recomiendo.
Una pena que al final no probaras el tataki de atún, porque con la salsa wasabi y la de soja, está delicioso. Al igual que las simples hamburguesas. No comparto en tanto contigo sobre los canelones de pato y las croquetas, que no me parecieron nada del otro mundo. Por otra parte, los buñuelos de bacalao a mi si me parecieron muy interesantes con la tinta de calamar, los encontré bastante buenos. Pero bueno, para gustos... También muy bien el postre, más el flan de queso que el bizcocho de chocolate que fueron los que probamos.
Saludos!!

Oreikiko dijo...

No te quepa duda que probaré ese tataki. Las hamburguesas las vi pasar y tenian muy buena pinta y los postres solo probé las natillas y por accidente. Al menos estamos de acuerdo en que aquí se come bien y como tu dices, si a todos nos gustara lo mismo, no habría cartas en los restaurantes.