martes, 10 de mayo de 2011

El Albergue de Cenicienta - Eurodisney - Paris.


Este es uno de los restaurantes del parque Disneyland París, y aunque no es el mejor ejemplo de cocina francesa, ni la comida sea digna de recordar, lo recomiendo para aquellas personas que vayan al parque acompañadas de niñas de menos de 8 años y que se emocionen cada vez que vean a La Bella Durmiente, la Sirenita o Blancanieves.

En el Hall del restaurante nos sale a recibir las mismísima Cenicienta, pero nada de ir con el traje de faena, va con el vestido azul, con el mismo que llevó en el baile con el príncipe, no me fijé en los zapatos. Tras las fotos de protocolo, nos pasan a las mesas. El salón, mas que de un albergue es digno del palacio, con su decoración entre campestre y aristocrática con cuadros de las princesas de Disney.

Pero lo mejor de todo, no es la decoración. Si en un restaurante, mientras estamos comiendo viéramos unos roedores. ¿Que impresión nos llevaríamos del restaurante?. ¿Y si estos miden casi dos metros?. Entre las mesas, van pasando las ratitas Susi y Perla, además de las princesas de Disney y algún príncipe, para saludar a los comensales. Y eso a los niños, y sobre todo a las niñas les llena de ilusión.

En cuanto a lo puramente gastronómico, no se complican mucho. Un menú infantil, que consiste en un cóctel de frutas sin alcohol, un entrante, un plato principal y un postre. El postre va a juego con el Albergue y su temática, son varios mini postres. Uno de ellos es el zapato de Cenicienta hecho con chocolate blanco, otro una piruleta, también de chocolate, con el rostro de la princesa. Otra, un mini cucurucho de un color casi fucsia a base de frutas del bosque. Los otros dos postres son una mouse de caramelo y una tarta de chocolate.

En cuanto a los adultos, también teníamos un menú cerrado que empezaba, no podía ser de otra forma, con el Cóctel del príncipe, una bebida a base de zumo de frutas de diversas tonalidades también sin alcohol. Para abrir boca, las delicias de las 3 hadas. Creo que nos hemos cambiado de cuento, las 3 hadas eran de la Bella durmiente. ¿No?. Un plato con tres compartimentos. El primero era la "sorpresa" de Calabaza, una crema de calabaza bastante flojilla. La segunda delicia era magret de pato con ensalada de verduras. Las verduras eran unas judías verdes frías que casi ni tocamos y el magret, pues magret era. Y la tercera de las delicias, una loncha de salmón ahumado con mayonesa y limón. Pues eso, salmón ahumado sin más historias.

El plato fuerte era a elegir entre medallón de ternera con salsa de setas morillas acompañado de verduras de temporada y patatas Anna, cordero asado a la flor del tomillo servido junto a una compota de verduras de solano y polenta cremosa. La tercera opción era corazón de vieira con salsa al champagne con un risotto de espárragos. Había una cuarta opción llamada Érase una vez una verdura de fantasía. Pastel de verdura, kouglof de zanahorias con cominos, ensalada de rúcula con aceite de nuez y crema de alcachofas. Posiblemente este fuera el plato más bueno de todos, pero nunca lo sabré, ya que me decanté por la ternera. Quería probar las setas morillas y las patatas finoise.

No se si la elección fue la mejor, la carne estaba correcta, la salsa un poco industrial y la verdura parecía enlatada. Las patatas eran lo mejor del plato. Y cuando el acompañamiento es lo mejor, algo esta fallando.

Mientras degustábamos todo esto, no dejaban de pasear entre las mesas las princesas. Aurora acompañada de Felipe, Jasmine, Ariel. El momento cumbre fue cuando en el centro del albergue, Felipe y Aurora bailaron un vals.

Fueron los postres lo mejor, tanto los del menú infantil, como Las delicias de Cenicienta de los adultos. Un variado de postres donde cabe destacar la creme brulee, tanto por buena como por escasa, y la lágrima de chocolate rellena.

En resumen, fue una comida inolvidable aunque no por motivos gastronómico. Las más pequeñas disfrutaron y por unas horas estuvieron viviendo dentro de un cuento. Aunque excesivamente caro, no tanto para ser en Francia y además dentro de Disney, creo que se ha de ir a comer un día si se va acompañado de niñas. Sino, es totalmente prescindible.




1 comentario:

P.C. dijo...

pero bueno...quien se va a fijar en la comida teniendo a La bella durmiente y a el gran Felipe esperando para hacerse una foto contigo???lo primero, es lo primero!!!