miércoles, 4 de mayo de 2011

Mesón Los Soportales - Murcia.

Lo primero que nos llama la atención nada más entrar en el mesón, es su mobiliario. Incluso antes de entrar, la puerta parece sacada del decorado de un teatro de comedias de Almagro, con su aldaba y todo. Ya en el interior, amplias mesas, aparadores y sillas imitan a antiguo. No sorprendería nada encontrarnos allí al propio Maese Nicolás. A quien le guste lo moderno, que sepa que aquí no va a encontrar cosas de alto copete en cuanto a la presentación, las delicatessen que va a encontrar son tipo: oreja de cerdo adobada, callos o el rico zarangollo murciano. Este es un clásico restaurante de comida de mesón, como su propio nombre indica, donde podemos degustar tanto platos de la gastronomía murciana como otros de diversa procedencia dentro de la cocina típica española servidos sobre pequeños manteles de papel.
Creo que en un sitio como este, se debe comer, como hicimos, a base de tapas, para probar el mayor número de platos. Y también se debe saber que cosas poder pedir y cuales no. Es muy difícil con la amplia, o mejor dicho, amplísima carta que tienen, que les salga todo igual de rico. Y ahí puede estar la diferencia entre salir simplemente satisfecho o salir muy contento.
Nosotros fuimos en plan familiar, y así nos trataron en Los Soportales. Un trato cercano y campechano que no desentonaba lo más mínimo con el entorno. Los platos fueron al centro y tengo que reconocer que hubo aciertos, pero también algún que otro pinchazo, aunque estos fueron muy pocos.
Vamos a empezar con los acierto. Dentro de las sugerencias, hay algunos platos que no podemos irnos sin probar. El primero el salmorejo, un espectáculo, no tenía nada que envidiar al que tomamos en el Hotel Novotel el día de la final de la copa del Rey. Venía acompañado de su jamón, su huevo y su aceite de oliva como mandan los cánones. Pasamos de la primera sugerencia, a la última, un cazón en adobo, donde el sutil sabor del majao con su pimentón y su orégano, y ligeramente avinagrado, no enmascaraba y permitía disfrutar del escualo muy bien rebozado. Otra de las sugerencias que recomiendo pedir, siempre y cuando nos gusten las berenjenas, son las berenjenas rebozadas. Es un aperitivo no muy complicado de hacer, pero que puede atraer fama el restaurante que domina la técnica. Aquí las hacen rebozadas y francamente, están muy buenas.
El último de los aciertos, y esta vez fuera de las recomendaciones, fueron los caracoles. Para quien le gusten. Y a quienes nos gustan, sabemos que el secreto no está en el caracol, sino en la salsa. Y la salsa de estos caracoles era de rechupete, por lo que también es un plato recomendable que no se debe dejar la oportunidad de probar.
Pero como donde hay luces, aparecen sombras, no puedo decir que todos lo pedido estuvo igual de bueno. En la carta había rabo de toro y no me pude resistir a pedirlo. He contado varias veces que es uno de mis guisos favoritos. Craso error. La tanto la cocción de la carne, demasiado seca, como el sabor de la salsa dejaban mucho que desear. Creo que es uno de los menos buenos que he probado en los últimos tiempos, partiendo de la base que es muy difícil encontrar un rabo de toro que este malo. Eso sí, la ración era bastante abundante, no sólo servían los tres trozos que te ponen en otros lugares. Tampoco las migas fueron de nuestro agrado, donde había más tropezones que migas. Quizás un poco cruda la harira.
Con todo esto, no había sitio para postre, así que la próxima vez que vaya, que iré pues las luces iluminaron las pocas sombras, pediremos un poco menos para llegar a los postres en mejores condiciones.
El Mesón Los soportales está en la calle Azucaque de Murcia, en pleno centro y su teléfono de contacto es el 868 91 80 15.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy he estado en una celebracion en el Restaurante Collados de Agridulce y vengo encantado, que gran nivel de cocina y que materia prima manejan.
Crewo que les debes un post, ya que estuviste por allí y no has subido nada....
P.D la croqueta de Boletus y el cordero Segureño, lo mejor de la carta ¡¡¡¡
Saludos . Frank.

Anónimo dijo...

La tanto la cocción de la carne, demasiado seca,

Oreikiko dijo...

Lo del Rabo de Toro, no fue el exceso sino la rapidez y quizás la materia prima. Lo de Collados, es cierto que estuve y todo muy bueno, aunque creo que han cambiado de cocinero desde entonces. Pero eso fue antes de empezar con el blog. Además no se si sería favorable del todo, cuando en un sitio de ese nivel te sirven la croqueta de boletus congelada por dentro.