lunes, 30 de mayo de 2011

Restaurante 300 vinos - Murcia.

A la espalda del Corte Ingles, abrió hace ya algún tiempo este restaurante cuyo nombre invita a ser visitado. Pero no ha sido hasta ahora cuando se han dado las circunstancias para hacerlo, ya que por su carta, amplia y especialista en arroces, es mejor visitarlo en la comida que en la cena. Y por sus ofertas, mejor en domingo, regalo de un menú de niño por cada dos adultos.
Decorado con motivos enológicos, presumen de una gran cava de vinos a la vista de todos, donde atesoran sus 300 vinos cual Leónidas en las Termópilas. También tienen una pecera para bogavantes de la que luego hablaré. Es un restaurante orientado a toda la familia. Prueba de ello es que disponen de tronas para los más pequeños y ofertas de menú de niño a un precio razonable.
El sistema que tienen se va imponiendo cada vez más. Consiste en un menú cerrado para todos los comensales, dejando el plato fuerte a la elección de cada cliente. Es un sistema muy práctico, pero tiene varios inconvenientes. ¿Que pasa si uno o varios de los platos no gustan? o ¿Cada vez que vayamos, tenemos que tomar los mismos primeros? El precio varia según el plato principal y las bebidas, ya que no están incluidas en el precio del menú. Por otro lado, una de las ventajas, es el precio de los vinos. Que lejos de ser precios de restaurante, tiran de los precios llegando a precio de coste. Un buen vino mejora cualquier comida. Con lo que comer con un magnifico vino, está, prácticamente, al alcance de todo el mundo. Otra ventaja es simplificar, tanto a la hora de pedir como a la de servir.
La carta es muy simple y contrasta la carta con la de vinos, bastante más extensa, presumen de 300 referencias. Enseguida van trayendo los platos. Empezamos con dos bolas tamaño helado de sobrasada una de ellas y queso con miel la otra. A la vez, traen medio pan redondo a la leña para untar. El segundo plato queda un poco demodé. Hace unos días oí en una cuña radiofónica un alegato a favor de la menospreciada ensaladilla de marisco, con su lechuga, bocas, salsa rosa y alguna que otra gamba. Y planeaba un viaje por toda España visitando aquellos locales que aún tenían tan honorable plato en su carta. Pues señores, no se olviden de visitar los 300 vinos, que allí aún la tienen, y nada mala. Además emplatada con sus dos cebollinos, sus tostas de pan y sus huevas. Plato de embutido con queso, una brocheta de croquetas, de carabinero y de jamón, que resultaron muy apetitosas y una ensalada de pimientos con ventresca, que no llegamos casi a tocar, no estaba nada buena. Con todos estos entrantes ya estabamos más que saciados, el arroz tendría que estar muy bueno para que dieramos buena cuenta de él.
La elección del vino para el plato principal fue Pago de Carraovejas, crianza., lo tenían por menos de 20 euros. Y pensar que hace poco pagamos más de 30 en otro restaurante. Aquí no se si fue mala suerte, o son solo 299 y no trescientos vinos, pues no tenían. Al final optamos por viñas de Gaín, de Artadi que ya habíamos probado en el Cuentavinos, cambio total. En los principales hubo quien pidió solomillo y los hubieron que optaron por arroz, entre los que me encuentro. Tienen más de veinte tipos distintos de arroz, más fideuás, risottos, carnes y pescados. Y basta con que haya dos personas para hacer el arroz que se desee. Nos decantamos por uno negro con calamar, y otro meloso con bogavante. Los dos estaban bastante buenos, pero esperábamos que vinieran a la pecera a sacar un fresco bogavante que en breve yacería sobre nuestro arroz. Pero antes de que esto pasara, ya estaba la paella en la mesa y aunque el de bogavante era para tres personas, no creo que llegara a haber un crustaceo entero.
Los postres también estaban en el menú, un variado de fruta y dulces, compuesto de un dátil por cabeza, un trozo de tiramisú, que francamente estaba riquísimo. Otro de reducidas dimensiones de tarta de la abuela, más normalillo. Y menos de dos plátanos cortados en rodajas para los siete comensales.!Cafés y cuenta por favor¡
Creo que todos salimos muy satisfechos, tanto de la comida, como del precio, aunque me atrevería a sugerir para mejorar algunos puntos.
  1. Modernizaría los entrantes y no pondría dos platos de ensalada.
  2. Sin pasarme, aumentaría el tamaño de los postres, y quitaría ese medio plátano troceado como si fuese una delicatessen.
  3. Y, si el bogavante no es él de la pecera, la quitaría de en medio, que estéticamente no dice nada y hace ver a los clientes que el bogavante de su arroz, no es tan fresco.
Con todo esto, recomiendo los 300 vinos, por atención del servicio, calidad y precio, en especial el de los vinos. Lo podemos encontrar en la plaza Condestable 5 y su teléfono es el 968 28 16 03.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo en casi todo, excepto en el menu infantil. Aunque ponen de segundo lo que elijan los adultos, creo que el primer plato de queso y patatas fritas de bolsa no es propio del resto de la carta. Tampoco habia nada de postre para los niños..tiramisu?datiles?

Oreikiko dijo...

El menú infantil no costó nada al ir en domingo, así que no me puedo quejar del precio. Por otro lado, en lugar de los 4 minipostres, pedimos varios trozos de tarta de la abuela, y así lo hicieron.

Anónimo dijo...

Calidad un cero ,personal (jefe) un chulo de pueblo, horario para vorverse loco,NO RECONMENDARLO NI DE BROMA,HAY MAS SITIOS DONDE COMER
MEJOR Y MAS BARATO