domingo, 1 de mayo de 2011

Restaurante El jardín de Oli - Murcia.


La visita que hicimos al Jardín de Oli, situado en el local donde estaba antíguamente la hermandad de alféreces provisionales, a unos pasos del teatro Romea, fue en Jueves Santo y éramos un grupo organizado, por lo que por respeto a quien la hiciera, se guardó vigilia. El local, no es grande, pero las cristaleras evitan la sensación de claustrofobia. La decoración es moderna y con buen gusto y el servicio fue rápido y eficaz. Ellos lo definen como un espacio fresco, desenfadado e íntimo, aunque esto último no lo era mucho siendo, al menos, veinte como éramos. Una de las paredes era de pizarra y no pudimos evitar dejar un mensaje, me pareció buena la idea si se le da juego a esa pizarra con dedicatorias o sugerencias.

Como decía, el menú ya había sido decidido de antemano, solo nos quedaba probarlo y disfrutarlo. Para empezar un tomate partido de la huerta murciana con ventresca de atún, vino muy bien para quitar un poco el hambre que traíamos. Desapareció en un visto y no visto. Luego unos canapés, personalmente fue el de marisco el que más me gusto.

Pasando ya a lo serio, teníamos donde elegir entre unas milhojas de berenjenas y salmón con crema de calabacín o un hojaldre relleno de setas bañadas por una salsa suave de queso de Cabrales. Mi decisión fue la del hojaldre, que lo encontré original. Llevando ingredientes buenos, el plato no podía estar de otra forma. Aunque los que tomaron el salmón dijeron que estaba delicioso.

El último plato también era a elegir entre un Caldero del Mar Menor o una dorada al horno con patatas a la crema de nuez. Me decidí por la dorada, no se por que lo hice, es raro que habiendo arroz me decante por otro plato, y más si es Caldero, pero quizás la coletilla de patatas a la crema de nuez pudo más que mi inclinación por el arroz. El Caldero típico de estos lares, que lo probé, estaba bueno, los he probado mejores, pero también mucho peores. La dorada, no estaba mala, la cocción en su punto, tierna y carnosa, pero quizás la novedad de las patatas a la crema de nuez fue demasiado peso para un plato simplemente bueno. Predominaba el sabor de los ajos laminados y la sal negra sobre la nuez. Todo esto acompañado por cerveza, agua y un vino tinto, joven de Ribera de Duero, Avaniel de 2009, tempranillo fresco y afrutado.

El postre que nos ofrecieron fue un rico y dulce fondant de chocolate de ponía la guinda a una buena comida. Cafés y una rápida sobremesa para terminar.

Los condicionantes marcaron la comida, pues la vigilia y un menú para todos los bolsillos no dejaron al Jardín de Oli lucirse con sus platos más afamados como por ejemplo los canelones de Centolla.

Todo salió por 25 euros, un precio como decía antes para todos los bolsillos. Da gusto ver como muchos restaurantes de Murcia, se ponen las pilas para atraer o mantener clientes a precios más que razonable sin perder calidad en sus productos ni en su servicio. Mi puntuación es de 5,9 puntos pero con la idea de volver a ir, esta vez a probar uno de sus menús degustación que anuncian o a la carta. Estoy seguro que mi impresión cambiará notablemente y para mejor por supuesto.

El Jardín de Oli lo encontramos en la calle Alfaro número 12 de Murcia, muy cerca del Teatro Romea y su telefono de contacto es el 968 24 22 00.



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