martes, 7 de junio de 2011

Bar de tapas El Rincón de los Faroles - Murcia.

Una tarde cualquiera, después de un agotador paseo, nos dejamos caer por la zona de la Universidad, a ver si picábamos algo antes de la retirada. En esta zona hay innumerable tascas donde puedes cenar muy bien y a un precio más que razonable. Mientras dudamos a cual ir, nos acordamos del Rincón de los Faroles, un pedazo de Córdoba en Murcia, donde podríamos dar buena cuenta de un plato de Salmorejo, entre otras delicias. Nos sentamos en la terraza, el tiempo invitaba y no tardamos en pedir algo fresquito. -¡Una clara, por favor!
Mientras traían las bebidas, ojeábamos la carta, que como en la mayoría de este tipo de sitios, la tienen en la mesas para comodidad de todos. La idea era tapear, así que pedimos todo al centro. Para empezar, unas croquetas de ibérico. Un plato todo terreno para aquellos que no comen de todo. ¿A quien no le gustan las croquetas? Salmorejo, por supuesto. Una de bravas..... Bueno, poco a poco. Las croquetas estaban muy buenas, a la pequeña catadora oficial del blog, le gustaron tanto, que fueron varias las que cayeron. El salmorejo, rico. Era el típico salmorejo cordobés, sin ningún tipo de modernidades.Venía con su jamón y su chorrito de aceite, como mandan los cánones. Las bravas estaban correctas, que no es poco decir, y más en una ciudad como Murcia, donde este plato se toma, no pasa como en otras ciudades, donde hay bares que presumen y tienen fama de ser los que mejores bravas hacen. Aquí ese tipo de competiciones las dejamos para la ensaladilla rusa y sobre todo para el pulpo al horno. Hablando de ensaladillas, también pedimos una ración y estaba bastante rica. Otro plato andaluz que degustamos, fueron unas tortillitas de camarones, y no es que estuvieran malos, que no lo estaban, pero últimamente no he comido unas tortillitas de las que dijera. -¡Vaya, deliciosas!. Lo mismo es que no me gustan tanto como pensaba y no me he dado cuenta.
He de hacer un leve inciso, y es que en ningún momento nos trajeron platos individuales, todo fue sobre tablas de madera en las que venían las tapas. Claro que al traer todo más o menos a la vez, no marcan bien los tiempos, la mesa estaba repleta y no había ni un centímetro para plato alguno.
Para terminar y darle un poco de consistencia a la cena, pedimos una tosta con tomate restregado, cebolla "caramelizada", aunque
yo simplemente diría frita y unas rodajas de morcilla de Burgos. Creo que fue un fin de fiesta totalmente prescindible. A ninguno de los comensales, y todos éramos amantes de la morcilla, nos convenció.
Además de todo esto, en la carta tienen muchas otras cosas y seguramente estarán deliciosas, como unos chorizos que queman en la mesa (infierno), flamenquines o postres muy variados como los Miguelitos de la Roda o unos borrachos.
A pesar de los desatinos, creo que en todos estos sitios pasa, salimos muy satisfechos y sabiendo que volveremos, aunque más pronto que tarde. Por cierto, señores del Rincón, con ese nombre tan cordobés. ¿Como no tienen Rabo de toro en la carta?
El Rincón de los Faroles está en la Plaza de la Universidad 1 y para reservar podéis llamar el teléfono 968 90 73 48.

1 comentario:

Anónimo dijo...

De lo peor de murcia. Un bar malisimo con una calidad pesima de comida. Solo sirven congelados la mayoria de nueva cocina mediterranea, una empresa muy conocida en murcia. Los precios son muy elevados para lo que ponen. Los camareros son malisimos, mal trato y malas caras a todas horas, te hacen sentir culpablo por ir a cenar ahi. Peeeeeeeero lo peor de todo son los dueños. Uno de ellos se pasa la noche criticando a los clientes, tuve la suerte de estar sentado en la barra y me entere de como dejaba por los suelos a cada buen cliente a paso por ahi y el que corta jamon se pasa la noche chillando a los camareros. Mal bar, mala comida, mal trato, malos duelños. No volvere jamas.