martes, 28 de junio de 2011

Vinos para coleccionar.

Además de coleccionar vinos en nuestra cava, esperando la ocasión justa para degustarlo, y esta se hace de rogar, y cuando llega, puede ser ya demasiado tarde. Entonces nos lamentamos de aquella ocasión en que pudimos haberla bebido, pero lo pospusimos para otra mejor. Por tanto, pienso que el vino hay que beberlo en cuanto se pueda. Eso sí, sin llegar al extremo de Paul Giamatti en la película Entre copas, que acaba bebiendo la "joya" de su bodega, solo en un restaurante de comida rápida y en vaso de porexpan.


De los vinos que os quiero hablar, además de para beber, por su etiqueta, son dignos de enseñar y guardar. Pequeñas obras de arte tanto en contenido como en continente. Hay muchos cuyas etiquetas nos llaman la atención por los motivos que sea. Hablo de vinos como El Pícaro, El Recio y El Viejo de la bodega Matsu, vinos de autor de tinta de Toro. La bodega cuya filosofía se inspira en la cultura japonesa, su nombre significa espera, ha hecho esta trilogía de vinos ecológicos teniendo en cuenta valores como la simplicidad, lo natural, la pureza y la ausencia de artificios que consiguen darle el equilibrio del que presumen.



Las etiquetas representan a tres viticultores en las tres etapas de la vida, que coinciden con los tres vinos que realizar. El joven, El Pícaro, es un vino fuerte con tres meses afinado en barrica, es un vino intenso, con cuerpo y ligeramente afrutado. El Recio representa la madurez, donde se combina la fuerza con la experiencia. Reposa durante 14 meses en barricas nuevas de roble francés dando como resultado un vino corpulento y potente. La trilogía termina con la plenitud de la vejez representada por El Viejo, 16 meses en barrica nueva de roble francés consiguen un vino más completo fruto de la sabiduría, la experiencia y la paciencia características de esta etapa de la vida.


Además de estos tres vinos, podemos encontrar el Matsu 2008, 16 meses en barrica y tinta de Toro procedente de viñas centenarias seleccionadas y con una vendimia manual, que lo hace el más alto de toda la gama.


Pero como decía estos vinos son pequeñas obras de arte en el contenido, gracias al enólogo Raúl Acha, como en el continente. Las fotografías de la etiqueta son trabajo de los fotógrafos Bela Adler y Salvador Fresneda, fotógrafos de prestigio internacional que han trabajado para firmas como Zara, Frigo, Tous.
Todo esto ha sido posible gracias al grupo empresarial Vintae, que elabora unos vinos en ocho denominaciones de origen y cuya pretensión es crear vinos innovadores adaptados a los nuevos gustos de los consumidores, como los Spanish White Guerrilla o la colección "numbernine" de Winery Arts. Eso sí, no son nada fáciles de encontrar, entre otras cosas por la escasa producción, son ediciones limitadas o muy limitadas.



1 comentario:

n4n0 dijo...

ups pyes yo veo una cara de esas en mi mesa y me voy a sentir observado toda la comida. ¿no hay con el catalogo de victoria secret?