sábado, 10 de marzo de 2012

Restaurante Abadía del Rescate - Murcia.

Primer viernes de marzo, y como cada año, miles de devotos del Cristo del Rescate, desde primera hora de la mañana, se acercan a la parroquia de San Juan Bautista al tradicional Besapié. Esa misma noche, en la plaza del Cristo del Rescate, nuestra amiga Sofía celebra su cumpleaños. Creo que 33 y nos ha invitado a cenar en el Restaurante Abadía del Rescate. ¿Será mera casualidad? 
Entramos en el restaurante, y Olmos, el camarero, maitre, uno de los socios y conocido desde su época en Acuario, nos recibe en un anacrónico y horripilante salón vacío. La decoración podría definirse como retro, pero retro Alfredo Landa o Paco Martínez Sória. Son las diez de la noche y no hay nadie. Esto no es una buena señal. Aunque ya no me sorprende, los últimos restaurantes a los que hemos ido un viernes por la noche, no es que tuviesen una numerosa clientela, más bien todo lo contrario. Hay mucho mas ambiente en la iglesia de San Juan.
Además de la carta, el restaurante ofrece dos menús degustación. Uno a veinte euros y otro a veintisiete. El de veinte es muy atractivo. No entiendo el de veintisiete. Así que para no complicar, seis menús degustación de veinte euros donde tenemos que elegir el plato principal entre pastel del cabracho, solomillo de cerdo al Px o lomo de dorada en hojaldre. También en los postres había donde elegir y bien.
Empezamos con el primero de los entrantes y la selección de vino que está fuera de menú. La bodega es bastante variada y elegimos un vino de Yecla, Casa de las Especias. Un buen vino a un precio asequible. El entrante es un plato de queso curado, jamón serrano y almendras. Todo bueno, pero creí que veníamos a un sitio donde primaba la cocina. - Esto me lo puedo poner yo en casa. - Después un plato de ensalada muy completa. Lechugas de distintos tipos, tomate, endivias, aceitunas, huevo duro, frutas, queso, pepinillo y algún otro ingrediente que seguro que se me escapa. Nada sorprendente.
Hasta aquí todo correcto nada más. Los siguientes entrantes ya fueron un poco más elaborados. Unas croquetas de bacalao sobre una cama de tomate con ajo. Unas gambas "a la diabla", tipo caballito pero un poco más sofisticado. Esta última frase no es nueva. Es sacada de la entrada que hice del restaurante Acuario, y es que mucho tiene o han tenido que ver los propietarios de la Abadía del Rescate con este maravilloso restaurante. Y su carta no es ajena a su pasado.
El plato principal, aunque reconozco que debería haber probado algo distinto, algo nuevo. Me decanté por la dorada rellena en hojaldre. Es el plato que siempre pido en Acuario y es el plato que siempre pido aquí. Y la verdad, no entiendo como no todo el mundo pide esta delicia que es un verdadero deleite para el gusto. Los que pidieron en solomillo de ibérico hablaron muy bien de él. Pero creo que F., el anfitrión se arrepintió de haber pedido el pastel de Cabracho. Sin estar malo, es un plato claramente inferior a los otros dos. El solomillo venía con una salsa de PX, mientras que el hojaldre traía dos salsas. La mejor, la salsa de nécoras, la misma que venía con la gamba diabla. La otra una salsa verde. Pido si me pueden traer más salsas para el pescado, pues siempre me falta y me queda un poco seco. Sin problemas, trajo dos cuencos donde había suficiente salsa para los que habíamos pedido dorada. Hasta tal punto este plato es clon o plagio, que viendo la foto de la Abadía y la del Acuario, yo ya no distingo cual es cual. Coinciden hasta en la forma de los platos.
En todo momento, Olmos, muy atento, preguntaba que nos había parecido cada uno de los platos. Además, fue cambiando los platos entrante tras entrante y todos los cubiertos al llegar el principal, matizando que para la dorada, a pesar de ser pescado, no traía de manera consciente la pala, pues era más incomoda para el hojaldre.
Ya solo quedan los postres y el café. Y mientras que en otros restaurantes, esto significa el final de la cena. Los postres de aquí, al igual  que los del Acuario, son tan buenos, que los muy golosos podrían decir que la cena empieza aquí. El flan de chocolate blanco, la crema de almendras, la crema catalana y la espuma de café al whisky son también ya clásicos y por cierto, deliciosos. - Siempre me dan ganas de tomar dos.- La pequeña diferencia está en la presentación. En Acuario es más historiada, pero de sabor, idénticas.
Ahora sí, cafés, infusiones y -¡por favor un licor digestivo!- Aunque no lo ofrecieron, lo pedimos y sin problema. Orujo blanco, de hierbas...
Esta vez no voy a hablar de la Dolorosa, pues fue Frank, el que se la echó a la espalda entera, pero al ser el menú cerrado, no cabría mucho margen de sorpresa. Las dos botellas de vino y alguna bebida más.
Fue una muy buena velada donde la deliciosa comida prácticamente monopolizó la conversación. Es difícil no hacer referencias al Restaurante Acuario, pero considerándolo uno de los mejores restaurantes de Murcia, más que una crítica lo considero un alabo. La diferencia está en el precio. La Abadía tiene unos precios más asequibles para los tiempos que hoy corren. Hoy por hoy, ir a comer allí, y bien por menos de 25 euros es posible.
Muchas gracias Sofía, por la invitación y ya estoy contando los días que faltan para la próxima celebración de tu efemérides. Has dejado el listón bastante alto.
El restaurante la Abadía del Rescate esta en la Plaza del Cristo del Rescate número 6 de Murcia y su teléfono de contacto es el 968 21 21 45.


Acuario.
Abadía del Rescate.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ir a este restaurante me deja sabor agridulce...es casi casi como el gran Acuario...pero no ES!!!No han buscado una identidad separada del estupendo Chef Marcos y sus hijos,la duda es si no han sabido o no han querido.

Anónimo dijo...

hola que tal,,mi familia y yo somos de fuera y fuimos unos dias a murcia de puente,,visitas ,,museos etc,etc,, nunca habiamos ido a murcia y por lo tanto no sabiamos donde comer bien,,preguntamos cerca de la catedral y nos enviaron a este restaurante tan pequeñito pero a la vez tan grande,,la abadia del rescate,,comimos de maravilla ,nos encanto,,la calidad-precio inmejorable, el trato del servicio buenisimo,y la comida exquisita,tanto nos gusto que de los 5 dias que estuvimos en murcia 3 nos fuimos a comer alli, y si hubieramos podido ir los 5 dias mejor,porque comimos en otros restaurantes y si buena comida tambien pero no tanto como en este restaurante, le doy un 10 y se lo recomiendo a todo el mundo.