domingo, 8 de abril de 2012

Restaurante El Churra - Murcia.

En este casi mes sin actualizar el blog me he dado cuenta de varias cosas. La primera es que ni mi propia madre me sigue. Aunque como siempre viene una de cal con una de arena o una de arena con una de cal,  también me he dado cuenta que no soy el único que lee esto que escribo. Aunque no seamos miles, ni cientos y quizás ni decenas, la calidad de los lectores es insuperable. - ¡Lo siento mamá! También quería darle las gracias a Una enfermera en la Cocina, porque después de más de año en esto, he recibido un premio de su parte. El primer premio que recibo, a pesar de que cada comentario que me hacen en el blog lo considero también un reconocimiento, aunque este sea negativo. Tomarse la molestia en leer lo que escribo, lo valoro como tal y si encima pierden un segundo en escribir algo...
Sin enrollarme mucho en excusas, agradecimientos y auto-homenajes, empiezo a relatar la cena que hace una semana tuvimos en el Restaurante El Churra. Es uno de los restaurantes históricos de Murcia, de los que se dice de toda la vida. Mis primeros recuerdos de este establecimiento son de hace más de veinte años, cuando alguna noche íbamos a cenar en la barra unos montaditos de lomo, longanizas o zarangollo. Eran otros tiempos y como todos, el Churra ha cambiado mucho, y en líneas generales, para bien. Siguiendo con los antecedentes, ya que veinte años dan para mucho. Por motivos residenciales, he ido mucho a comer allí. Al ser también hotel, abre los 365 días del año y eso es muy cómodo. Con todo esto, no es uno de mis restaurantes favoritos, lo considero un poco caro y para la comida de toda la vida es maravilloso, pero no lo saques de ahí. Aún recuerdo un solomillo al PX que pedí, la salsa pegaba más en un flan que en mi filete.

Pues bien, hace unas semanas, compramos unos cupones de Oferplán, promovido por el diario La Verdad de Murcia. Con esto de las ofertas éramos y somos muy escépticos, pues habíamos comprado anteriormente unos cupones de Groupón y los señores del restaurante vegetariano Maná llevan casi un mes toreándonos. Que casualidad que siempre están llenos. Deben ser los únicos en Murcia. 
La oferta de Oferplán, consistía en un típico menú gastronómico murciano, sin bebidas, en el Restaurante el Churra a un precio de 19 euros. Cuando llamé para reservar, no pusieron ningún problema, a pesar de ser viernes noche. Repetí varias veces que era con cupones de Oferplán, por si la telefonista no lo había oído, y sin problema. Cuando llegamos, comprendí por qué. El salón estaba prácticamente vacío. Todo encaja, si dan un menú prácticamente a precio de coste, ¿donde están los beneficios? La idea es algo parecido a la oferta de tapa con cada cerveza. Lo que no sacan en la comida, lo sacan de la bebida, algo totalmente lícito y beneficioso para todos. Ellos obtienen clientes, pues es su negocio, y nosotros un ahorro del 50%, que en estos tiempos que corren es de agradecer.
Cuando nos sentamos, nos tomaron nota de las bebidas y empezaron a traer los primeros entrantes. El primero un tomate de Mazarrón relleno de bonito salado con vinagreta de frutos secos y ajos. No solo estaba bueno, sino que la presentación le daba el porte que no suele tener un plato de tomate con bonito. Venía coronado por una anchoa, lechugas varias y un tomate cherry. Comenzaba bien la noche.
El segundo era una alcachofa en salsa de vino blanco con piñones, o quizás al ser murciano deberían decir un alcancil en salsa, pero fuese como fuere, ningunos de nosotros dejó de probar el delicioso pan mojado en esa salsa de vino blanco. Quizás la presentación del plato quedó un poco pobre. Una mínima viruta de jamón acompañaba a al pobre piñón frente a una enhiesta alcachofa. Lo mejor, sin duda alguna, la salsa y el pan, al que habría que hacer un apartado especial.
Ya nos habían convencido. Muy flojos tenían que ser los restantes platos para que cambiara la idea de acierto que teníamos al adquirir estos cupones. No solo la comida era buena, sino que el servicio impecable, como siempre. Y no decepcionó el siguiente plato, un flan de morcilla de chato con salsa de setas. Para ser un poco puntilloso pregunto. ¿Por qué matizan en el tipo de cerdo que es y no en las setas? Creo que Murcia no es muy famosa por temas micológicos. De todas maneras, el pastel de morcilla con champiñones estaba a la altura de lo esperado.
Quedaban los principales, un pescado y una carne. Últimamente es muy socorrido el bacalao en los menús económicos, pero no se como justificarían este pescado en un plato murciano.- ¿Bacalao del Mar Menor? ¡No!- En  cambio, pusieron un lomo de mújol al limón. En una tierra que le echamos limón hasta a las patatas fritas, no puede faltar este cítrico. Y yo siendo murciano como el que más y gustándome el limón, no soy partidario de éste como aliño pues mata totalmente el sabor, en este caso del mújol. La carne, para terminar con los principales y habiendo puesto ya chato murciano, no podía ser otra cosa que cabrito segureño, envuelto en una hoja de brick y acompañado con una salsa de miel de romero con piñones. Junto a un buen vino de la tierra, un servicio impecable y un pan de escándalo, estaban consiguiendo que cambiara el concepto que últimamente tenía. Lo que nos había dado por 19 euros, más los postres, era una bicoca, aunque por 38, sería un poco excesivo.
Los postres, porque hubo dos, fueron un sorbete de frutas, que ya había probado y no me convenció. Y una tarta de queso de Jumilla con leche caramelizada, que a los golosos nos encantó tanto como a los menos golosones. Para terminar y aunque sea murciano del otro lado del puerto de la Cadena, un café asiático puso la guinda a una rica cena subvencionada al 50% por Oferplán. Solo eché en falta, aunque no se puede tener todo, unos paparajotes con helado de turrón. Pero como ya llegan las fiestas de primavera, en un periquete me quito el antojo. Digestivos y una copa para la sobremesa. Como la comida ya estaba pagada, la cuenta de lo bebido fue menos dolorosa que en otras ocasiones.
Para ir cerrando ya, que no es plan de aburrir y siguiendo la costumbre de informar de la ubicación, el Restaurante El Churra está en la calle Obispo Sancho Dávila número 13 de Murcia, su teléfono es el 968 27 15 22 y nos da la opción de comer en la zona de la barra, en la terraza, en los salones o en zonas más íntimas. Y para terminar, ahora de verdad, el premio se llama Liebster Blog y como no tengo una estantería digital donde ponerlo, aquí lo estampo. 


 

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