miércoles, 3 de abril de 2013

Hudi, Pizza and Kids. - Murcia.

Ante la pregunta que todos hemos hecho alguna vez imitando a Bugs Bunny. ¿Que hay de nuevo viejo? En Murcia hoy día podemos decir que muchas cosas. Porque casi al mismo ritmo que por desgracia se van cerrando restaurantes y bares, otros nuevos se van abriendo con gran ilusión por parte de propietarios y trabajadores. Locales como La Tienda de Susano, Malena o el caso que ahora nos compete, Hudi, una pizzería orientada a un ambiente familiar. Algo que no es nuevo, pero de agradecer por parte de padres que gustamos de salir con nuestros hijos y no tener que soportar a maleducados que a la primera voz de un niño, ponen caras estreñidas y hacen comentarios impertinentes. Y si además de ser un territorio kids, además dan comida de calidad a un precio asequible, mejor que mejor.
El local está situado donde anteriormente estaba el Restaurante Autentico Grana, cuya lampará de bolígrafos bic nos cautivó. Pues bien, la lampara sigue presidiendo la sala principal de la pizzería, pero ya no luce los bolígrafos y ha sido pintada de rojo, acorde con el local. Aunque lo mejor, para el mundo Kids, es la pista americana de dos pisos que tienen montada al fondo del establecimiento. Donde en la otra vida del local, los fumadores se escondían a echar humo, ahora los más pequeños corretean y saltan sin molestar a quien no le importa ser molestado.
En cuanto a lo comido, tengo que pedir disculpas por adelantado, pues fuimos Viernes de Dolores a cenar, después de una copiosa comida de empresa, lo que me hizo estar desganado y no poder valorar al cien por cien todo lo que el chef Alfonso Rabadán nos fue preparando.
A los niños les pedimos pizzas y los mayores nos pusimos en sus manos. Empezó con una tosta de pisto delicioso y un carpaccio de buey al que le pedimos que no pusiera queso ya que al 50% de los que íbamos no le gusta tan sublime alimento. Lo bueno de ir sin hambre, es que esta vez no me importó. Para compensar a quien si le gustaba el queso y no la dejaron probarlo, dejamos que fuera ella quien pidiera el vino. Y se vengó de todos pidiendo un lambrusco rosado de esos que no había probado desde el siglo pasado. Aunque mi estomago seguía saturado, por lo que tampoco me importó en demasía. Después de estos entrantes, un buen bloc de Foie con su correspondiente mermelada y para terminar una pizza. Pero no una cualquiera. Aquí el queso brillaba por su ausencia, de masa fina y no demasiado hecha, donde a la siempre bienvenida cebolla, y un poco de prosciutto, se le sumaba unas rodajas de solomillo de ternara y un puré de olivas negras. - Sorprendente, si. Incluso algún purista lo criticaría o algo más, pero no debemos olvidar como surgieron las primeras pizzas, unas masas que admitían todo lo que había en las despensas. ¿Por que no solomillo de buey o incluso foie? Pero lo cierto es que estaba deliciosa y era una pizza distinta.
Uno de los comensales, el de siempre, se quedó con hambre y para envidia del saturado, le trajeron una tosta de solomillo de ciervo que por dignidad me negué a probar mientras el canalla se relamía e incluso me pareció ver que se chupaba los dedos. Para terminar, trajeron leche frita. Para los que hemos probado la leche frita del desaparecido Restaurante Rocío, una leche frita flambeada y servida con su helado de turrón derritiéndose al entrar en contacto con el calor de la leche frita, hay dos tipos de leche frita. Las que flambean y las otras. Y por desgracia, ésta era de las otras. Hoy día el tiempo vale más que el flambeo de una buena leche frita con su miel, zumo de naranja y un poco de Cointreau. Muy rica, pero de las otras al fin y al cabo. También tienen la Tarta de la Abuela, presente en todo restaurante que se precie, y que no. Pero como novedad, que yo nunca había visto, tienen una versión de chocolate blanco que deja en mantillas a la tradicional.
Cafés y de obsequio de la casa, licores. Gracias al entretenimiento infantil, pudimos alargar la sobremesa más de lo habitual y aprovechamos para entrar de lleno en las procesiones de Semana Santa que esa misma tarde entraban en escena con la procesión de la Venerable Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores. Además, al estar apartada la zona de juego de niños, su presencia no se nota más que en cualquier otro restaurante, o menos.
Hudi pizza & kids, está en la calle Laredo número 6 de Murcia, entre la plaza de Santa Isabel y la plaza Mayor y sus teléfonos para reservas son 868074400 y 699080949.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estupenda opcion para familias!!!