domingo, 7 de abril de 2013

Restaurante Mamma Roma. - Murcia.


 

La cosa parece que va de pizzas, primero a Huit y ahora vamos a Mamma Roma, una pequeña trattoría situada en la zona de la avenida de Europa, regentada por Stefanía y Simone, un valiente matrimonio romano que se lió la manta a la cabeza, o se la liaron y se vinieron primero a Alcantarilla y ahora se han instalado en Murcia, desde donde ofrecen una cocina distinta a las pizzerías al uso de la zona. Quizás junto a  la pizzería Romana del barrio del Carmen, sean las más italianas de la ciudad. Aunque más que pizzería, deberíamos hablar de trattoria.
Sabíamos la dirección del restaurante, calle Reina Sofía, una calle peatonal que corta la Avenida de Europa. No tardamos mucho en encontrarla. Entramos al pequeño y estrecho salón, no muy diferente a cualquier mesón típico español salvo por alguna de las fotografías que cuelgan de las paredes de tipos con aspecto italiano. Y no lo digo solamente porque tengan aspecto de Don Vito Corleone. Bueno sí, si lo digo por eso. Aquí no vamos a ver manteles de cuadros rojos, ni botellas con velas. Aquí están los prácticos pero poco glamurosos manteles individuales de quita y pon, donde la comida casera y hecha al modo itálico, no queda ensombrecida por nada.
Al oír el nombre del restaurante, lo primero que se nos viene a la cabeza, es que la regenta, sea una de esas matronas romanas inmortalizadas en las películas, siempre metida en la cocina, con el mantel calado y embadurnada de harina o removiendo con una cuchara de madera la salsa de "pomodoro". Nada más lejos de la realidad. El nombre proviene de la película italiana del mismo nombre, dirigida en 1962 por Pier Paolo Pasolini y la regenta en poco se parece al estereotipo de matrona.
Nada más servirnos, nos tomaron nota de las bebidas y nos sirvieron el aperitivo de la casa. Un cuarto de sandwich de jamón y queso. Para beber, ya que estábamos en una pequeña Italia, que mínimo que pedir birra y vinos italianos. Cerveza Peroni Nastro Azurro y el vino, Le Colline dei Filari. Uno italiano de lo más normalillo del mercado, de los de poco más de un par de euros, pero italiano al fin y al cabo.
Como decía el restaurante es trattoría, pero nosotros fuimos de noche y a pizzería, así que quitando los "antipasto", pedimos lo de siempre, cosa de lo que no nos arrepentimos. Pues sus "lo de siempre" no son "lo de siempre". Y después de esta profunda reflexión, vamos con los aperitivos. Siguiendo los consejos de chupalagamba, nos pedimos unas flores de calabacín rellenas de mozzarella y un toqué de paté de anchoa, rebozadas. Quizás me la habían puesto tan buenas, que me decepcionaron un poco. - Esto pasa por ir informado a los restaurantes.- El exceso de masa del rebozado le quitaba mucho protagonismo al resto de los ingredientes. Tras la flor de calabacín, nos pedimos unas bruschettas, tostas de pan. Una de crema de trufa y la otra de boletus. También las tienen de tomate y de foie con queso. El último de los entrantes, no podía ser de otra manera, fue un risotto. - Ya se que somos poco variados y demasiado convencionales. Pero es lo que hay. La pequeña diferencia con otros está en la cocción. Aquí lo hace al dente.
Siguiendo con los convencionalismos y con las recomendaciones de CLG, fuimos a por las pizzas. Pizzas de masa fina y crujiente que las dividen en pizze rosse y bianche. Osea, con tomate o sin tomate. Con tomate, pedimos una Parmigiana, de berenjenas y parmesano y una Piemontese de jamón y champiñones. De las pizzas blancas probamos la Mamma Roma, una pizza blanca con speck (jamón ahumado), trufa, y champiñones. Es difícil, muy dificil encontrar en Murcia pizzas así.
Pero la cena aún no había terminado y lo mejor estaba aún por llegar. Los golosos nos empeñamos en pedir postre. - ¡Para variar! Pedimos un semifrío de avellana, que estaba bueno. Pero sobre todo, en mi opinión, el Cannolo Siciliano. Un postre típico siciliano que consiste en una masa enrollada en forma de tubo, muy parecida a la de los barquillos y rellena de una pasta cuyo principal ingrediente es el queso ricota. Por prudencia solamente me tomé uno, pero con ganas me quedé de repetir. Una verdadera delicia. Merece la pena ir solamente por probar estos Cannolos.
Después del postre ya todo dio igual. Creo recordar que tomamos café, bueno, no lo recuerdo, pero como siempre pido un solo si no hay asiáticos y aquí dudo que los hicieran, pues imagino que tomaría un café solo. También nos invitaron a los típicos licores que cerraron una buena velada. Y aunque tampoco recuerdo cual tomé, si se que no pedí Limoncello. Manías personales que tiene uno. A la hora de pagar, no hubo grandes sorpresas, pues aunque el precio es ligeramente superior a otras pizzerías, la calidad de lo consumido también lo era. Así que, Quid pro Quo.
La pizzería Mamma Roma está en la calle Reina Sofía número 7 de Murcia y para reservar mesa o hacer pedidos, se puede llamar al teléfono 968893832. Y no os vayáis sin probar los cannolos.

1 comentario:

paola dijo...

cuando fui a mamma Roma, realmente me gusto mucho.. pero no tanto por la comida sino por todo el aspecto que tenía el salon.. bien italiano.. me hizo acordar a un restaurante en palermo al que suelo ir a menudo por sus manteles rojos y fotografías en sus paredes