domingo, 30 de junio de 2013

Cata Cervezas Perfectas.



Hay que ver que diferentes se ven las cosas cuando sabemos de qué estamos hablando o nos lo explican con claridad. Y esto aunque lo podemos aplicar a casi todos los campos, en esta ocasión me refiero en particular al mundo de la cerveza. El pasado miércoles 26 de junio los cerveceros de España, la asociación que aúna al conjunto de productores de cerveza en nuestro país, organizaron en el Restaurante El Churra de Murcia de la mano de la Asociación de Sumilleres de Murcia la guía "Cervezas perfectas". Un manual destinado a profesionales de la hostelería sobre el perfecto servicio y maridaje de los distintos tipos de cerveza. Todo un ritual que abarca tanto la temperatura como los recipientes en los que servir de cada tipo de cerveza.
La presentación fue toda una encerrona, en el buen sentido de la palabra. Yo esperaba una cata de distintos
Bacalao con dulce de tomate.
tipos de cerveza acompañadas de algunas tapas ligeras. Pero nada más lejos de la realidad, fueron siete magnificas cervezas las que nos dieron a degustar, acompañadas de otros tantos platos con los que maridaban de una forma más o menos armónica. Con cada cerveza venía la pertinente y nada aburrida explicación a manos del sommelier de prestigio internacional, Juan Muñoz Ramos. Habló brevemente de la historia de las primeras cervezas y braserias, tipos de fermentaciones, las diferencias entre los tipos y estilos de cervezas, cosas bastante interesantes para alguien nada diestro en estas artes como soy yo.
La primera de las cervezas, aquí no se habla de marcas, fue una cerveza sin alcohol. La propuesta de maridaje fue una ensalada de queso de cabra con crujiente de alcachofa y aceite de nueces al tomillo. Lástima que no estemos en tiempo de alcachofas. Juan Muñoz propuso maridar tanto el conjunto del plato con la cerveza, como cada uno de sus ingredientes de manera individual. Pudimos apreciar una clara diferencia de sabores. La segunda de las cervezas fue una Larger Pilsen que nos sabía a nuestra tierra. La combinaron con unas alcachofas rellenas de gambas en salsa marinera. Mismo proceso y variedad de sabores según probáramos la cerveza solo con la alcachofa, con la gamba o todo junto. La tercera fue una Larger especial maridada con un taco de ventresca de atún del Mediterráneo a la parrilla con pimiento y Módena. Una tapa maravillosa que hizo que por un momento virara el tema de la conversación, tomando protagonismo el tema atún, del que nuestro Cicerone demostró tener también notables conocimientos. Nos habló de la, para nosotros, desconocida y jugosa parpatana  en la cabeza del túnido, entre el morrillo y la parte baja de la ventresca.
La velada estaba resultando todo un deleite para los sentidos. Yo, debido a mi gran desconocimiento del mundo cervecero, estaba aprendiendo una barbaridad de fermentados, de lúpulo, de técnicas y así un sinfín de información que para mi desgracia, no fui capaz de retener. Eso sí, la próxima vez que pida una cerveza, no creo que me atreva a pedir -“la más fresca que tengas” y de pedir una clara, ni hablamos.

La cuarta de las cervezas, la última de las Larger, cervezas de baja fermentación pues fermentan a bajas temperaturas, fue una extra maridada con un revuelto de vieiras con setas de temporada. Esta cerveza la sirvieron en copa alta, a diferencia de las anteriores. La copa, a diferencia del vaso, por su abertura, favorece el desarrollo del carbónico, la conservación de los aromas y su oxigenación. De color cobrizo,  trajeron una cerveza de malteado intenso de 8º. Una cerveza de notable cremosidad que abría la segunda fase de la cata y que combinaba de manera magnífica con el sabor a mar de las vieiras y a monte de las setas. Cada una de las cervezas iba complementando perfectamente los platos que iban trayendo los camareros de El Churra. No se puede decir que mejoraban la anterior ya que los organizadores de la cata habían conseguido una perfecta armonía entre la cerveza y el plato que hacía que con cada nueva rubia, olvidáramos la anterior conservando un gran recuerdo de nuestra efímera relación.
Alcachofa en salsa marinera.
Pasamos el ecuador de la cata y nos vamos a las cervezas de alta fermentación. Se llaman así debido a que costelete de “Angus” con su salsa y patatas a lo pobre. Las patatas no las sirvieron, cosa que se encargó de resaltar el maestro Ismael Galiana, asistente a la cata. La carne estaba deliciosa y enseguida trajeron las patatas que mejoraron de manera sustancial el plato. Juan Antonio García Gil, jefe de cocina de El Churra, salió para ver que tal estaba saliendo todo y justificar la ausencia de las patatas en un primer momento. El motivo era simple, le habían dicho que los comensales estábamos llenos, y era una gran verdad. Aunque también es verdad que a pesar de esto, nos comimos todas las patatas que nos sirvieron. La cerveza que tenía la difícil tarea de maridar el plato fue una cerveza de Abadía que no es lo mismo que trapense, según nos volvió a ilustrar Juan Muñoz. Las trapenses las siguen realizando los monjes, mientras que las de Abadía, siguen el proceso, pero ahora son empresas quienes están detrás de la marca.
su proceso de fermentado es a altas temperaturas. Empezamos con una cerveza de trigo, de color oro y sabor afrutado, que maridaron con un lomo de bacalao con dulce de tomate y una espuma de ajo con tinta de calamar. Disfrutamos con los contrastes entre los sabores de la cerveza según comiéramos el bacalao, el ajo o el dulce de tomate. El último de los platos salados fue un
Para el postre y como mandan los cánones cerveceros, la ideal es una cerveza negra de intenso malteado,
Ensalada de queso de cabra.

olor a regaliz y cremosa. Y perfecto para esta cerveza de color oscuro, que no llegaba a ser negro, un brownie de chocolate con manzana con el que pusimos fin la cata de cervezas organizada por los Cerveceros de España, de un nivel bastante alto, tanto por la calidad de las cervezas como por las explicaciones recibidas. Tengo claro que ha sido mi primera, aunque sé que no va a ser la última.
Haciendo una valoración a posteriori, la cata fue una experiencia sensorial y didáctica notable que me llevó a la conclusión de que no hay cervezas mejores ni peores, sino que cada tipo de cerveza tiene su momento idóneo de consumo y que cada consumidor puede tener el maridaje idóneo para sus cervezas. Todo es cuestión de tiempo y ganas.
Para finalizar me gustaría agradecer a quienes han hecho posible este evento, tanto a Los Cerveceros de España, como al Restaurante El Churra con su equipo de cocina y sala, a Juan Muñoz por la interesantísima lección impartida y a los Gastrólogos, Roberto y Antonio Jesús, que una vez más han contado conmigo y me han permitido seguir creciendo en esto de la gastronomía.

Brownie de Chocolate con Manzana.

Menú Cervezas Perfectas:

Ensalada de queso de cabra con crujiente de alcachofa y aceite de nueces al tomillo / Cerveza sin alcohol.

-Alcachofa rellena de gambas en salsa marinera / Lager Ligera.

-Ventresca de atún del Mediterráneo a la parrilla con pimiento y vinagre de Módena / Lager Especial.

-Revuelto de vieiras con setas de temporada / Lager Extra.

-Lomo de bacalao con dulce de tomate / Cerveza de Trigo.

Costelete de “Angus” con su salsa y patatas a lo pobre / Cerveza de Abadía.

Brownie de chocolate con manzana / Cerveza negra.

jueves, 27 de junio de 2013

La Tapadera, cocina mediterránea - Murcia.


Rollito de pato confitado.
Llevaba más de un mes sin subir ninguna entrada de locales de Murcia, y esto es algo a todas luces inadmisible y a lo que hay que poner fin. En esta ocasión, y para congraciarnos con la murcianía nos hemos ido a La Tapadera, un pequeño, o mejor dicho, un muy pequeño local que hace pico-esquina a espaldas del cine Rex. Una tapería que hace unos meses abrió sus puertas para ofrecer una variada, rica y diferente oferta de tapas para picar y seguir la marcha. En el pequeño local de la calle Saavedra Fajardo apenas hay media docena de mesas altas, lo suficiente cómodas para cenar a gusto, pero no tanto como para hacer una larga sobremesa. Su objetivo es que hay que darle varias vueltas a las mesas para ser rentable. Cuentan con pocas mesas en el interior, aunque también hay una terraza en la calle Vara de Rey donde podemos degustar sus tapas. Suelo de madera, paredes blancas a excepción de la de ladrillo visto que hay tras la pequeña barra, que junto a los tonos azul turquesa de parte de sus sillas, marcos y rótulo, le dan un aire fresco y moderno. Una gran pizarra anuncia las tapas disponibles y sus precios que van del euro y medio que puede costar una marinera o una mini quiché Loraine a los 6 euros del solomillo trinchado con foie y trigueros.

Berenjena con queso.
Llegamos con el tiempo justo para tomar un par de tapas antes de asistir al teatro Romea donde unas divertidísimas Anabel Alonso, Ana Fernández y Marta Belenguer nos estaban esperando con su obra Lastres. Enseguida se acercó la camarera para tomar nota de las bebidas y aconsejar por si teníamos alguna duda. La carta la estábamos viendo en la pizarra de la pared, con una claridad meridiana. Empezamos con un rollito de pato confitado. Una crujiente pasta brik envolvía la tierna carne dandole forma de cigarro Habano acompañado de una salsa de mango. De los mejor de la noche. De ahí pasamos al pastel de merluza y rape coronado por una mouse que lo enriquecía notablemente. El pastel solo, quizás resulte un poco soso. Continuamos con una berenjena rellena y cubierta de queso de cabra quemado con azúcar. Estas tres primeras tapas fueron una pequeña muestra del buen y en cierto modo, creativo trabajo que están realizando en este tipo de locales. Hasta cierto punto atrevido gracias al acompañamiento de un público deseoso de probar cosas distintas a las tradicionales.
Mousse de Dulce de Leche.
Los últimas tapas saladas fueron dos mini hamburguesas que están tan de moda últimamente. Por cierto que la de buey estaba deliciosa. La de salmón era más original pero puede que por tomarla después de la de buey nos convenció menos que la de carne. Error que cometí pero que en mi vanidad achaco a las prisas que llevábamos. Merece la pena ir a La Tapadera, aunque solamente sea para probar su mini hamburguesa de buey.
En los postres hubo sus luces y sus sombras. Las luces las puso el mousse se dulce de leche con trozos machacados de galleta, que estaba francamente buena, para quienes nos encanta el dulce de leche. Lástima que solamente quedara ración y media. Me cuesta entender que un sabado a las 9:30 de la noche se queden sin tan delicioso manjar. El otro postre que pedimos fue un tiramisú servido en copa, como el dulce de leche. Aunque estaba bueno, nos pareció excesivamente fuerte de licor.
De Salmón y de Buey.
Rápidamente pedimos el café y la cuenta que el tiempo apremiaba y aunque en el mundo del teatro se ha puesto de moda empezar con un cuarto de hora de retraso, no nos gusta ser impuntuales. Tocamos a
poco más de diez euros por cabeza, lo cual estaba muy bien, pues aunque compartimos casi todas las tapas, tomamos un par de cervezas por cabeza, y lo que es más importante, salimos satisfechos y muy contentos con el trato y lo allí degustado. Ni que decir tiene que el medio mousse de dulce de leche fue obsequio de la casa. Lo que comimos fue una pequeña muestra de lo que allí trabajan. Además podemos degustar sus croquetas caseras, diferentes tipos de tostas, chipirones rellenos o revueltos de alcachofa y morcillas entre otras muchas tapas.
La Tapadera está situada en la calle Saavedra Fajardo número 2 de Murcia, y su número de telefono es el 65286186. Solamente queda destacar, al igual que las buenas tapas creativas, el buen trato que nos dispensaron los jóvenes camareros que allí nos atendieron.

Pastel de Merluza y Rape.

viernes, 21 de junio de 2013

Congreso de Alta Gastronomía Estrella de Levante


Los foodies de Murcia, cocinillas si odiamos los anglicismos, estamos disfrutando de una etapa gloriosa por la cantidad de eventos que se han venido celebrando en nuestra ciudad en los últimos meses. Eventos como "Murcia Gastronómica" o "Murcia Sabor" dieron las primeras pinceladas de una temporada que ahora se ha cerrado de manera impresionante con este congreso de gastronomía organizado por la cervecera Estrella de Levante dentro de los actos de su cincuenta aniversario. En las jornadas hemos podido asistir y disfrutar de ponencias a cargo de reputados cocineros que han convertido el congreso en toda una fiesta gastronómica. Las sesiones se abrieron el domingo 16 de junio, ejerciendo de cicerone el televisivo Chef Alberto Chicote y su inseparable cuchara que metía en todos los platos por una y otra parte indistintamente. La primera sesión estaba destinada al público en general, las ponencias estuvieron a cargo de cuatro cocineros de la zona y la huerta tuvo especial importancia en sus recetas. Pablo González Conejero (Rest. La Cabaña), rompió el hielo y agradecimiento al organizador, usó unade sus botellas como soporte de su receta. A continuación vino Alfonso Egea (Rest. Alfonso - Campoamor o Entre Col y Col) quien realizó una performance gastronómica sobre una docena de tablas de cortar en las que combinaba ingredientes típicos de su cocina como ñoras, gambas, cebolleta, pan, zanahoria con purés de pimiento, tomate, tinta de calamar, creando un resultado cromático nada estridente. Fue seguido de José Álvarez (Rest. La Costa - El Ejido) y sus hojas sabor a ostra, y Susi Díaz (Rest. La Finca - Elche) que nos enseñó algún truquillo para trabajar las gambas cerró las ponencias del domingo. Además se incluyó una prueba entre los alumnos de las escuelas IES la Flota y del Centro Cualificación Turística, bajo el título El reto: La gastronomía murciana y la dorada como pricipal protagonista.
Cortesía La Culturería.
La sesión del lunes 17 estaba dirigida exclusivamente a los profesionales de la hostelería fieles a la marca anfitriona como agradecimiento a su confianza en la compañía. En esta ocasión fue el periodista Xavier Agulló quien moderó a los estrellados Pablo González Conejero que hizo doblete y no necesitó mucha ayuda para trasmitir sus propuestas, Albert Raurich (Rest Dos Palillos - Barcelona y Berlín), Paco Pérez (Rest Miramar en LLançá), Hideki Matsuhisa (Rest. Koy shunka - Barcelona), Nacho Manzano (Rest. Casa Marcial - Arriondas), Roberto Ruiz (Rest. Punto MX), Mario Sandoval (Rest. Coque - Humanes de Madrid)y José Carlos García (Rest. Café de París - Málaga). Disfrutar aquí de catorce estrellas Michelín como se publicitaba, es todo un lujo producido por el grupo GST Producciones Gastronómicas.
En una reunión así, de grandes maestros, es mal alumno el que no saca ningún aprendizaje. De entre todos los ponentes que pude escuchar, y simplificando mucho destacaría la facilidad de comunicación de Pablo González, quien en su concepción de la cocina sin platos, considera al cliente parte importante del juego, no solamente sujeto paciente. La creatividad de Paco Pérez que propone un menú equilibrado que no canse al comensal, a pesar de la cantidad de platos que oferta en su menú degustación, un menú largo y estrecho. Creo recordar que tenía alrededor de treinta platos. También hizo un guiño al anfitrión con su especial versión del pollo a la cerveza Estrella. Cerró la sesión matutina el que fue el gran triunfador mediático de las jornadas, desbancando al propio Chicote, Hideki Matsuhisa. Todo un espectaculo con y sin fogones. Quien asombró a los presentes al verter sobre el Tataki de salmonete sobre "Sol Naciente" un chorrito de cerveza Estrella de Levante a modo de aliño. Fue todo un engaño pues lo que hizo fue sustituir la cerveza por salsa de soja, que pegaba más.
Catorce estrellas Michelin fueron más que suficientes para demostrar que esto del arte culinario ha ido
Cortesía La Culturería.
evolucionado de tal manera, que sus cocinas se asemejan más a un laboratorio que a lo que el resto de los mortales tenemos en casa. La imagen del cocinero armado de un cuchillo ya es historia, eso es para otros, como debe ser. No me imagino a Buonarroti entretenido mezclando los colores de la Capilla Sixtina dejando pasar las horas. Aquí llevan pinzas para colocar cada ingrediente en su lugar exacto haciendo de cada creación un espectáculo tanto gustativo como visual. Con razón son galácticos de la cocina, esta gente sí, y no las malas imitaciones que por desgracia abundan. En los descansos, hubo una degustación de tapas creadas por Pablo González y elaboradas y servidas por los alumnos del CCT y del IES La Flota que realizaron un trabajo a la altura del acto. Mientras disfrutábamos de las tapas, los ponentes hablaron y se fotografiaron con los asistentes, quienes nos acercábamos a ellos como si de estrellas del balón se trataran. Al evento además asistieron otros grandes cocineros de la Región, que sin ser ponentes, se acercaron al auditorio Victor Villegas a tomas buena nota de lo allí dicho.
Ni que decir tiene que las degustaciones fueron de alta gastronomía, como pudo ser el atún rojo en sashimi con caviar de wasabi, sardina ahumada con cous cous de coliflor, crema de huevas con vieiras y manitas guisadas, gazpacho con  perdiz en escabeche o carrillera guisada con espuma de curry y frutos secos.




viernes, 14 de junio de 2013

Jornadas Sabores de la Región en el CCT de Murcia. - Noroeste y Rio Mula.


Desde mediados de abril se vienen realizando en el Centro de Cualificación Turística de Murcia las Jornadas Sabores de la Región de Murcia. Siendo las distintas comarcas de nuestra región protagonistas, Vega Baja y Valle de Ricote, Campo de Cartagena o Alto y Bajo Guadalentín. El pasado lunes 10 de junio se celebró la V jornada, dedicada al Noroeste y Río Mula, con el título reivindicativo de "En el Noroeste también se come". Para la ocasión trajeron a cuatro significativos y entregados cocineros de la zona que profundizaron en la gastronomía típica de la comarca.
Rompió el fuego Juan Aranda, gerente de la Hospedería Rural Casas Nuevas de Mula con dos propuestas sencillas pero que consiguieron convencer a la mayoría de los asistentes a este "Show cooking". Como aperitivo propuso una suave crema de calabaza totanera servida en vaso de chupito con
pan y aceite. -Lo bueno si breve... Su segunda propuesta fue más novedosa. Una croqueta, si se puede llamar así, de conejo con patatas al ajo cabañil. Suena bien y sabe mejor. A una bola de patata cocida y aliñada con el ajo y vinagre se le introduce el conejo desmigado y se reboza en harina, huevo y pan. ¡Deliciosa! - Para los que nos gusta el ajo cabañil. De una manera muy amena y honesta, Juan Aranda fue presentando su cocina y proyecto en la Hospedería y una vez vista la web, nos ha terminado de convencer para organizar una escapada pasado el verano.

Tras los aplausos, cogió el micrófono Martín Gea cocinero y gerente del complejo turístico "El Castillico" de Bullas, donde se encuentra el Restaurante Molino de Abajo, que visitamos recientemente. Él solamente realizó una receta rescatada del pasado y actualizada sin perder su ideosincrasia. Su propuesta fue la clásica ajoharina, también llamada sémola de la huerta. Unas gachasmigas complementadas por embutido y pimientos secos. Un plato contundente que contiene sabores tradicionales mediterráneos, ideal para irse a realizar las labores del campo.
La fémina de la jornada fue Esperanza Ruiz Martínez, alma mater del restaurante Centro de Calasparra, que nos enseñó dos recetas de arroces, como no podía ser de otra manera viniendo de esta localidad arrocera. Rompió el hielo con una serie de fotografias relacionadas con el cultivo del arroz en Calasparra, con el orgullo de quien enseña las fotos de los primeros pasos de sus hijos. La primera de sus propuestas fue un arroz con lomo en adobo y alubiones "Empedrao". Los alubiones son un tipo de habichuelas muy harinosas que se cultivan en los margenes de los bancales del arroz. Utilizó arroz Bomba, por supuesto y el lomo, como no podía ser de otra manera, adobado por ellos de antemano. La segunda receta fue un postre. Alternativa al tradicional y delicioso arroz con leche. La propuesta de Esperanza fue un arroz cocido en zumo de naranja y aromatizado por licor de natanja, acompañado de una espuma de miel de azahar y  naranjas en julianas. También hizo un carpaccio de queso de Murcia al vino con frutas y almendra tostada que sirven en el postre.
La jornada la cerró Paco Expósito de La Carrasquilla de Mula, quien, con más tablas en esto de la comunicación, nos dio una receta de albaricoques con crema pastelera. Producto de temporada y kilómetro cero, fácil de hacer de gran resultado visual y gustativo.  Lo más interesante de la ponencia de Paco Expósito empezó en el momento en que le salió la vena docente y estuvo explicando, jugando o experimentando con el nitrógeno líquido.
Al terminar la jornada, los asistentes pudimos charlar con los cocineros-ponentes. Allí Esperanza nos obsequió con una bolsa de arroz bomba de Calasparra, nos explicó porque este arroz necesita más agua que otros tipos de arroz y sin ningún secreto, al menos no me lo pareció, me facilitó la receta exacta del arroz con naranja que sin duda probaré a hacer.
Iniciativas como esta son de elogiar por parte del CCT de Murcia que de manera gratuita imparten estos cursos y dan a conocer a los desconocidos para el publico en general, pero buenos cocineros murcianos. Ahora que están tan de moda los cocineros estrella y las jornadas de estos a precios desorbitados, tener la oportunidad de asistir a uno de estos eventos o a los que hace el aula de cultura gastronómica Raimundo González son todo un lujo. Ni que decir tiene que el aula magna del CCTM estaba hasta la bandera, y es que hay oferta gastronómica porque hay demanda grastronómica.
Las jornadas se suspenden hasta septiembre, reanudándose con la jornada dedicada a la Comarca del Mar Menor, titulada "La cocina de ayer y hoy en el Mar Menor" y los protagosnistas de la ponencia serán esta vez Jose María Alcazar de Los Churrascos y Pedro Gallardo del Hotel Intercontinental.





martes, 11 de junio de 2013

Escuela de Pieter - La Manga del Mar Menor.

Atún Rojo Teriyaki.

Empieza una nueva temporada estival y este año la estrenamos a lo grande, o al menos esa es nuestra intención. Para tan memorable ocasión, hemos elegido uno de los más clásicos de cuantos hay en toda la zona, La Escuela de Pieter. Situado en la zona norte de La Manga, en la urbanización Veneziola, este restaurante ha ido evolucionando desde el original chiringuito que abrió sus puertas en 1975 donde se impartían clases de vela, hasta el emblemático restaurante en el que hoy se ha convertido, pasando por distintas fases. A pesar de sus defectos, que los tiene y con sus virtudes, que también las tiene, y muchas, podríamos describirlo como el restaurante total de playa. Hay quien llega en barco, procedente del otro lado del Mar Menor y aprovecha para tomarse el aperitivo previo al obligado plato de buen arroz entre baño y baño. Hay quien tras comer en su embarcación, desembarca para el café sustitutivo de la siesta, y los hay que a última hora de la tarde van a su terraza a pie de playa para disfrutar contemplando la puesta de sol sobre el Mar Menor. Un imprescindible.
Gambas y cangrejos al ajillo.
Nosotros fuimos a cenar, que tampoco es mala opción. Es muy importante a la hora de reservar mesa tener en cuenta los horarios del puente del Estacio. Una mala planificación horaria nos puede hacer perder tiempo en el puente levadizo y por ende la mesa en el restaurante. Entramos en el recinto por la zona de la Gran Vía de La Manga, también podríamos hacerlo directamente desde la playa. Lo primero que nos encontramos es un pequeño expositor donde exhiben pescado y marisco fresco, lo cual se puede entender como toda una declaración de intenciones. Nada más lejos de la realidad, pues si bien es cierto que tocan bien el pescado, no es menos cierto que en los arroces y la carne no le van a la zaga.
La noche de autos estaba un poco movida, era uno de esos raros días que sopla viento del sur haciendo desagradable la cena en la terraza. Cambiamos la reserva y fuimos a cenar al pequeño comedor de luces excesivamente tenues que aunque dan un aire muy romántico, no permite contemplar el aspecto de los platos como se merecen. Supongo que las parejas que, acarameladas, se cogían de las manos y se miraban con ojitos, no pensarían lo mismo que yo. Nuestra mesa estaba iluminada por un par de velas. A todas luces eran insuficientes, por lo que con las cartas, trajeron dos quinqués para complementar y facilitar la lectura a los más miopes.

Dados de solomillo de buey.
Aunque en la carta predominan los platos de pescado, marisco y demás, tan característicos de la zona de costa, en la Escuela de Pieter tienen cabida tanto platos tradicionales como puede ser el rabo de toro o de la cocina internacional como el pollo al curry Thai o las costillas agridulces. Sin olvidar, aunque ya lo he dicho, los arroces, que por la hora que era, los descartamos. Trajeron los entrantes que consistían en tres tarrinas con olivas partidas, ali-oli y ensalada murciana. Nosotros pedimos dos entrantes más al centro. Las croquetas variadas de la casa y el que para mí es uno de sus mejores entrantes, las gambas y cangrejos al ajillo. Este plato no tiene mucho misterio. Consiste en cortar los barritas de cangrejo longitudinalmente y junto a las gambas hacer todo al modo tradicional, con sus ajos laminados y su cayena. Un plato sencillo pero que da muy buen resultado.  No siempre lo importante es impresionar. O mejor dicho, es posible impresionar con cosas sencillas y este plato es un claro ejemplo.
Para los principales optamos por platos individuales.  Mi elección, para variar, fue el atún rojo (Toro) Teriyaki. Me sirvieron cuatro tacos de atún sobre un plato de pizarra, acompañados por un salteado de verduras y gambas con un potente sabor a soja y sazonado por sal Maldon. Me gustó y creo que lo volveré a pedir. También tuvimos la oportunidad de probar unas frescas sardinas del expositor. Sus taquitos de solomillo de buey salteado con cebolla que aunque ricos bastante caros, sobre todo para servir la carne cortada en tacos. Venía acompañado de patatas a lo pobre, unas judias verdes y un pimiento de piquillo. La lubina a la espalda y el pollo tanto al curry, como al ajillo son también dos buenas opciones. Todo esto lo regamos con un vino Izadi crianza de 2007. Si de algo flojea este restaurante, puede que sea de tener una corta bodega.

La cena era perfecta, solamente restaba para poner la guinda el postre. Pedí una tarta de turrón, cubierta de crema tostada, que aunque buena, mi memoria gustativa me decía que allí mismo la había probado mejor en otras ocasiones. - Puede que me este haciendo viejo y empiece a fallar. Café y la cuenta que soy de los afortunados a los que no afecta la cafeína por la noche. Eso sí, nada de chupitos de cortesía que toca conducir de vuelta, aunque tampoco los ofrecieron. En cuanto al servicio, puede que sea por estar inhabilitada la terraza y concentrar a los camareros en el salón, pero además de llamar la atención la cantidad de camareros que había, el trato fue bastante bueno y profesional.
En cuanto a la hora de pagar, salimos a cuarenta euros por cabeza aproximadamente, cosa que no es de extrañar al estar en un lugar turístico y casi excepcional. Mirando la cuenta con un poco de atención, reparo en que el principal motivo de que esta suba a esos precios, está en las bebidas, pues el precio de la comida está dentro de lo normal. No es tan normal que un litro de agua Solan de Cabras cueste 4,15 euros.
A parte de estos detalles, creo que en La Escuela de  Pieter dan bastante bien de comer a unos precios de zona turística pero en un entorno que es muy difícil de igualar. Y eso es un punto a favor y por desgracia se paga. Además, algo a tener en cuenta es que en las noches de los sábados de verano hacen barbacoa, por lo que si queréis ir a probar su cocina internacional, este no es el mejor momento, pues no os darán otra cosa que no sea BBQ.
El restaurante la Escuela de Pieter está en la Gran Vía de La Manga del Mar Menor, en la Urbanización Veneziola, y sus números de teléfono para reservar son el 968 437 059 o el 617 329 326.

Tarta de Turrón.