viernes, 26 de julio de 2013

Restaurante Loft 39 - Madrid.


Crema de Calabacín.
Una cosa que me gusta es ir a Madrid. Por lo que cualquier excusa es buena para hacer una escapada a la capital y empezar con los ya que.... En esta ocasión el motivo del viaje era visitar la exposición de más de 200 obras que, sobre Salvador Dalí, se exhibe en el Museo Reina Sofía. Y, ya que vamos. ¿Por qué no ir al concierto de Rufus Wainwright en el Teatro Real? Y ya que estamos aqui. ¿Por qué no cenar a un sitio al que merezca la pena hacer una entrada en el blog? Pues eso hicimos. Tras visitar la exposición de Dalí, fuimos dando un paseo hasta el Teatro Real, donde pudimos asistir a la celebración del 40 aniversario del artista. Después habíamos reservado para cenar en la terraza del Restaurante Loft 39, pero el concierto se alargó un poco más de lo esperado, llegando al restaurante tarde para cenar en terraza, pues, por respeto a los vecinos, la cierran a media noche.
El restaurante está situado en el número 39 de la calle Velázquez. Entramos y nos
Pez Mantequilla sobre cebolla caramelizada y trufa.
encontramos un pequeño hall de paredes de piedra, dominado por la atenta mirada de los ojos claros de una niña representada en cuatro cuadros, que nos acompañan mientras ascendemos las escaleras hasta el piso superior, donde se encuentra el restaurante. Un distribuidor separa la zona de terraza a la izquierda, de la zona de barra, y esta, de la zona de los salones que respetan, o parecen respetar los tabiques de lo que antaño debió de ser una vivienda. Nuestra mesa está en un salón de aire retro, de tonos ocres, decorado con muy buen gusto por el interiorista Pascua  Ortega, como todo el restaurante. De la sala, destacan unas lámparas circulares, que arrancando desde la pared, iluminan cenitalmente cada una de las mesas del comedor y la biblioteca que cubre la pared.  
Habas con chistorra, puntillas y chipirón.
Enseguida nos traen la carta, que no es demasiado extensa, y nos toman nota de las bebidas. En la carta hay una mención especial a su pincho de steak tartar envuelto en un periódico de tinta y papel comestible. Tapa ideada por su cocinero Daniel Méndez Sancho y que fue ganadora del VII concurso nacional de pinchos y tapas de Valladolid en el año 2011. Eso había que probarlo, sí o sí. Los otros dos entrantes que pedimos fueron unos buñuelos crujientes de trufa y unas habas salteadas con chistorra, puntillas de huevo y patitas de chipirón, a pesar de no ser temporada de habas. Antes, el aperitivo de la casa, que era una crema de calabacín servida en vaso de chupito. Una detalle de bajo coste que hace quedar bien a la casa. La tapa estrella superaba con creces lo esperado. La sirven sobre un cristal que cubría un fardo de periódicos. El pincho era un trampantojo casi perfecto. Además de la apariencia, el sabor también estaba a gran altura. El periódico es una pasta filo al horno relleno del steak intercalado con un helado de mostaza y miel. Ganó el concurso con el título de "Buenas noticias de nuestra tierra". Las habas y los buñuelos no se acercaban al nivel del steak tartar, quizás, en temporada de habas la cosa cambie. Los buñuelos, de fuerte sabor a trufa, no estaban crujientes como anunciaba la carta.
Tras los entrantes, no tardaron  en traer los principales. Habíamos pedido los
Oro parece...Avellana es.
Linguinni con pesto rojo, pulpitos y verduras que estaban bueno. Y el pez mantequilla que venía sobre una crema de cebolla caramelizada y trufa, acompañado de unos espárragos trigueros laminados crudos. -¡Deliciosos! Otras opciones hubieran sido tartar de atún o steak tartar, aunque en cierto modo, sería repetir después de la tapa, hamburguesa, solomillo y cosas más convencionales o algún pescado. Creo que acertamos plenamente con el pez mantequilla y  la dulce crema de cebolla caremelizada. Todo esto lo regamos con un vino blanco Somontano. Un
Gewürztraminer Viñas del Vero bastante fresquito y afrutado.
Tarta de queso con corazón líquido de galleta.
Las opciones de postres tampoco eran muchas, y su precio era un poco elevado para lo que estamos acostumbrados. Pedimos una tarta de queso con corazón de galleta. Un nombre demasiado largo para una tarta de queso, aunque su sabor sí que justificara tan poético nombre. A la altura de la tarta de queso estaba el otro postre que también pedimos, Oro parece…avellana es. Un peculiar Ferrero Rocher casero  bastante original. En líneas generales la cena había estado bastante bien, a falta de cafés y la cuenta. Muy recomendable para ir, tanto gastronómica, como estéticamente. 
La cuenta, teniendo en cuenta que estábamos en un restaurante de moda, en pleno barrio de Salamanca, estaba dentro de lo esperado. Es en las bebidas y los postres donde marcan las diferencias, aunque en esta ocasión la reserva era a través de El Tenedor, con lo que tuvimos un descuento importante en la cuenta, saliendo a unos 35 euros por comensal, que no es nada disparatado. La opción de alargar la sobremesa y tomar una copa la descartamos al llevar muchas horas danzando de aquí para allá. Ya vamos teniendo una edad y el cuerpo de vez en cuando solicita un armisticio.
El restaurante Loft 39, está situado en la calle Velázquez número 39 de Madrid, y el teléfono de reserva es el 914324386, aunque es recomendable reservar a través de la web de El Tenedor para salir beneficiados económicamente, siempre y cuando se cumplan las condiciones que ponen los restaurantes.


1 comentario:

Loft39 dijo...

Muchas gracias por vuestra entrada y por escogernos ;)

Un saludo.

Equipo de Loft 39