sábado, 14 de diciembre de 2013

Restaurante Yaho Alta - Churra (Murcia).



Rollos de pato.
En este mes de diciembre se me está acumulando el trabajo y la desidia. Llevo un mes sin subir nada. Muchas entradas por hacer y pocas ganas. Además me encuentro en una encrucijada. No sé si seguir por el camino marcado con el Restaurante La Torre de Las Flores, con una cocina más tradicional, como podría ser La Meseguera, si volver a hacer una entrada de uno de esos restaurantes a los que tanto nos gusta ir, donde son las manos del cocinero las que convierten un boquerón en una sorprendente delicatessen, hacerla de algún restaurante de los que he ido últimamente fuera de la región, o volver a dar un giro de timón del blog e ir a una tercera y diferente opción, algo más étnico y oriental.
Para dar un cambio y después de mucho pensar vamos con el restaurante asiático Yaho Alta de Churra del que teníamos muy buenas referencias. Como mis conocimientos en comida asiática, a nivel consumidor, son bajos,  ínfimos o incluso nulos, puede que esta entrada no ayude mucho ni a expertos ni a neófitos, pero vamos a intentarlo. Llegamos directamente al restaurante en el que quizás fue el último día caluroso del año. Siendo noviembre aún disfrutábamos de manga corta y el sol caía con justicia, por lo que desestimamos la terraza y pasamos directamente al interior. Increíble pero cierto. Ahora que vamos con bufanda, pienso: que cerca, pero a la vez que lejos han quedado los días cálidos.
Llegamos a Yaho Alta y nos encontramos con una nave de unos 700 metros y dos alturas


decorada con un relativo buen gusto donde lógicamente dominan los motivos orientales, cabezas de buda incluidas y maderas tropicales como el wengue que combinan con los tonos blancos de las paredes. También hay algún que otro guiño a la enología. Me llama especialmente la atención las puertas de entrada, con una rica ornamentación de madera labrada. También hay algún elemento decorativo totalmente prescindible, como una fuente de notas musicales. Eso sí, no encontré ningún Zhaocai Mao de la suerte. Como íbamos con niños nos pusieron en una zona en la que todas las mesas tenían infantes. Las parejas que iban buscando intimidad o simplemente tranquilidad y silencio, las acomodaban en otras zonas más tranquilas, cosa que era de agradecer. Ventajas de tener tantos metros cuadrados.
Dim Sum
Cuando nos sentamos, no teníamos muy claro que íbamos a pedir, por lo que para evitar disputas nos fuimos a lo fácil. Pedimos uno de los menús que ya tienen preparados. Concretamente el número 4. Además pedimos sushi para contentar a todo el mundo y para los niños el menú especial infantil. El menú empieza con una refrescante ensalada de Tailandia con frutos secos, hoja de roble, tomate entre otros muchos, variados y exóticos ingredientes aliñada con zumo de naranja y un intenso sabor a jengibre. Destaca en el servicio la original vajilla con la que enriquecen la presentación de todos y cada uno de los platos que sirven. Después nos sorprendieron con unos crujientes rollos de pato. Cuatro rollitos del grosor no mayor al de un dedo, rellenos de una pasta de carne de pata, cortados en diagonal y servidos de una manera original junto a una salsa dulzona. Otra vez llama la atención la vajilla. Quizás son los rollos lo mejor del menú. El tercero de los entrantes fue la tempura de gambas y verdura. Todo un clásico ya de la comida asiática. La sirvieron en una fuente con forma de barco. Los ingredientes, tanto vegetales como gambas, se notaban frescos y la masa quedaba crujiente, sin demasiado aceite. Antes de los Dim sum trajeron el Sushi. Uramaki  con palitos de mar y gambas adornado con huevas Tobiko (California Roll) y Makizushi de atún y salmón fundamentalmente. Para empezar no está nada mal. Cerramos la primera parte de la comida con los Dim sum. Empanadillas y bolas de masa, de origen cantonés, rellenas de diferentes ingredientes y cocidas al vapor.
Tras estos bocados, pasamos a platos más “contundentes”. Si es que se puede llamar
Gambas con curry.
contundente a algo de lo que ofrecen en este tipo de restaurantes. Gambas con salsa de curry y leche de coco. Bueno, esto no es muy contundente, pero si delicioso. Siempre he oído que los restaurantes asiáticos están altamente occidentalizados. Suavizan y matizan mucho sus sabores adaptándolos al gusto europeo. No sé si será cierto o no, y aunque es algo perfectamente criticable, pues no aprendemos realmente como es su verdadera cocina, yo personalmente lo agradezco. Aquí las gambas saben a curry sin muchas interferencias agridulces ni picantes hasta rabiar que enmascaren el maravilloso sabor del curry. Además, no me gusta nada el sabor de la lima en los platos, la prefiero en los mojitos. Todos estos platos venían acompañados por los omnipresentes arroz y tallarines. Junto a las gambas trajeron el pollo a la plancha, que si de sabor estaba francamente bueno, los trozos eran bastante pequeños. Quizás demasiado. Cerramos los principales con los también minúsculos trozos de ternera picante acompañados de pimientos, mini mazorcas de maíz y zanahoria. Estos dos últimos platos estaban buenos, aunque no más que los que cocinan en el chino que hay frente a mi casa.
Ternera Picante.
Fue en los postres donde fracasaron. Puede que por estar saciados, puede que por la presentación tan simple en comparación con el resto de los platos, puede que por ser helado industrial y no haber de turrón, o por no flambearlo, pero el helado frito no me convenció lo más mínimo. En mi opinión, totalmente prescindible.

El restaurante Yaho Alta es una buena opción para disfrutar de la comida asiática, en especial de la tailandesa en un entorno totalmente distinto al del restaurante chino tradicional de dragones y paisajes orientales excesivamente naif, y a un precio bastante asequible, aunque salvo contadas excepciones ese tipo de cocina no suele ser muy alto. La cuenta de tal festín fue de unos 20 euros por cabeza. Lo mejor de todo fue la decoración, el ambiente y el servicio. Lo más flojo el postre. Yaho Alta lo podemos encontrar en la Avenida Juan de Borbón a la altura de Churra y para reservar lo podemos hacer llamando al número 968835806 o en www.yahoalta.com. También desde hace unos meses han abierto un Yaho Alta en el centro, junto al jardín del Salitre, en la calle Jerónimo de Roda.


Pollo plancha.
Restaurante Yaho Alta.
      C/ Jerónimo de Roda 1. Murcia 30005
      Teléfono 868075932.

      Av. Juan de Borbón S/N.
      Teléfono 968835806.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de llegar a tu blog por casualidad y al ver esta entrada he sentido casi la obligación de enviar un comentario. Admiro que reconozcas que no eres experto en comida asiática y voy a echarte una mano ;)
Hace un par de años estuve de viaje por Tailandia durante un mes y aproveché en ese tiempo para empaparme de la fantástica gastronomía de este fantástico país.
Una vez allí pude comprobar lo que ya había leído en varias guias, que la comida tailandesa puede ser muy dulce o muy picante, pero siempre deliciosa. Y con ese recuerdo en mi cabeza y en mi paladar, me adentré en el restaurante Yaho Alta con la esperanza de encontrar algo tailandés (además de la decoración).
Ya en la puerta me asustó ver la carta y la ausencia de algunos de los platos más representativos. Sabía que sería un restaurante regentado por chinos, pero quise creer que la comida se habría contagiado de algo del esmero en la decoración.
La segunda decepción vino cuando le pregunté a la camarera (española) si el Pad Thai (para muchos, el plato nacional tailandés) llevaba salsa de tamarindo (básico) y me dijo que no, que eran tallarines con gambas y poco más (o sea, tallarines chinos de toda la vida pero con nombre tailandés). En ese momento me entraron ganas de irme, pero ya estábamos sentados y decidimos quedarnos, a sabiendas de que iba a ser una comida china, como cualquier otra, solo que servida en un ambiente más cuidado y a un precio más elevado.
No puedo decir mucho más de este sitio: para mí, un restaurante chino más, que dice tener platos tailandeses y de otros países asiáticos, pero que lo único que tiene de estos sitios son los nombres de los platos. La comida no está mal, pero es conveniente avisar de que lo que allí se sirve NO es comida tailandesa (vamos, que es como si yo montara un restaurante italiano, hiciera una paella melosa y dijera que es risotto. No tiene por qué estar malo, pero no es ristotto; es... otra cosa).
Si alguna vez tenéis la oportunidad de probar un auténtico tailandés, os sorprenderá lo deliciosa que está la comida y lo diferente que es de lo que conocéis: Pad Thai (pasta salteada con salsa de tamarindo, salsa de pescado, verduras, huevo, carne, gambas o tofu, un chorrito de lima, cacahuetes picados...), Tom Kha Gai (sopa de leche de coco y pollo), Kao Ka Moo (tierna carne de cerdo sobre una cama de arroz), Sam Tom (ensalada de papaya), Geng Kheaw Wan Gai (curry verde de pollo con leche de coco), Kao Niew Ma Muang (postre realizado con arroz glutinoso tailandés cocinado al vapor, regado con crema de leche de coco y coronado con rodajas de mango) y un larguísimo etcétera.

Espero haber servido de ayuda =)

¡Enhorabuena por el blog!

PD: para quien quiera saber más...
http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Thai_dishes
http://es.wikipedia.org/wiki/Gastronom%C3%ADa_de_Tailandia

Oreikiko dijo...

Muchas gracias por tu comentario que ha sido muy clarificador. También por tomarte la molestia de escribir el comentario con el que enriqueces la entrada.