sábado, 18 de enero de 2014

Restaurante Mi Méjico - Murcia.


Si en este mundo hay un país con el que de manera inconsciente empatizo, ese es México (que se dice Méjico). ¡Palabra de macho! - ¿Por qué? Pues no lo sé, por eso es de manera inconsciente. Lo que si sé, es que cuando en las mañanitas escucho a Jorge Negrete con sus mariachis, me dan ganas de abrir el pecho “pa echar el grito” ¡que viva Jalisco! mientras busco a mi Adelita, rechula de cara, sintiéndome el Rey. Las pirámides Mayas de Chichén Itzá, pasando por Diego Rivera y Frida Kahlo, Emiliano Zapata, Pancho Villa sin olvidar ni a Cantinflas ni a Chespirito, aunque solamente sea por esto, todos deberíamos sentirnos un poco mexicanos.
Y todo esto para decir que estuvimos cenando en el Restaurante mexicano que hay en la plaza del Cristo del Rescate, Mi Méjico. Un restaurante donde el chef Genaro Rodríguez Trejo ofrece platos de la gastronomía mexicana de una manera tradicional alejándose de la comercial comida Tex-Mex. La decoración de la fachada no pasa desapercibida, es toda una declaración de intenciones. Pared encalada y decorada con un gigantesco mural que representa de un conjunto calacas vestidas de mariachi cantando en el día de muertos (una feliz vida en el más allá) y puerta adintelada con tejas de barro. Pasamos al interior y es más de lo mismo, pinturas ocres, mural mitológico, ángeles de barro, cerámica tradicional y, barra y mobiliario del que hay en toda cantina que se precie con sus botellas de cerveza, de tequila y más calacas. Nos sentamos en una mesa rodeados cuadros de Tezcatlipoca, Quetzlcoatl y demás dioses del panteón mesoamericano. Pedimos unas cervezas, Coronitas, aunque también tenían Modelo y Pacífico, mientras estudiábamos la carta para decidir que pedir. A mí no se me ocurrió otra cosa que pedir una Michelada, un combinado de cerveza, zumo de limón sal y unas salsas mejicanas con un fuerte sabor a tabasco. ¡Una y no más! He probado combinaciones hechas por los niños en las comuniones que estaban más buenas.
Enchilada.
No llegamos a detenernos demasiado en la carta pues la oferta del menú degustación nos ha convencido. No teníamos muy claro que pedir y ante los posibles desencuentros, llega el consenso con esta fácil oferta que empieza con un ceviche de pescado. Para hacer este plato utilizan panga macerada con zumo de limón, acompañada de salsa pico de gallo y de aguacate. Una combinación ligeramente picante donde destaca el sabor del cilantro y la lima. Seguimos dipeando con unas salsas mejicanas y unos nachos. El guacamole está tan bueno que pedimos más. Muy recomendable. En el siguiente viaje, traen las flautas de ternera, los molotes de maíz y las picaditas veracruzanas. Las picaditas son unas mini tortillas de maíz sobre las que añaden una mezcla de carne, frijoles y queso. Los molotes son empanadillas y las flautas son unas tortillas enrollada en forma de canuto.
Comparando todo esto con lo que tomamos en el mexicano de La Manga Club, no veo grandes diferencias, aunque todavía quedan las especialidades y el postre, pero ya creo que nos hemos equivocado pidiendo. Hemos ido a lo cómodo y no siempre es lo aconsejable. El menú continúa con las enchiladas mixtas de pollo, crema y queso, y termina, en cuanto a lo salado se refiere, con el Molcajete mixto. El molcajete es un recipiente de basalto en el que cocina el mole de pollo que se toma sobre las omnipresentes tortitas de maíz. No puedo decir que las cosas no estuvieran buenas, pero es un menú conformista, aburrido y poco pretencioso. Un menú que ni engancha ni hace clientes. No recomiendo esta oferta pues creo que en la carta hay cosas bastante más interesantes para pedir, como la carne Arrachera, el pollo Sinaloa o Pipián con pollo. Por no hablar de otros platos que a pesar de no estar en la carta, acostumbran a preparar (Chiles en Nogada). Todo lo regamos, después de las cervezas con un vino de Rioja. Aquí podrían hacer patria y ofertar alguno de los buenos vinos que da el país.

Molcajete Mixto.
Del postre mejor no hablar. Más de lo mismo, nos sirvieron un crepe con sirope y nata. ¡Que decepción! La oferta termina con un café de olla y para ahogar nuestras penas nos traen una botella de tequila reposado con sal y limón. Así que como dice el refrán: “Ya comí, ya bebí, ya no me hallo aquí”. ¡La cuenta, por favor! El precio de este menú es de 18 euros, bebidas y extra de guacamole aparte. No creo que sea una ganga aunque tampoco te quedas con hambre. La próxima vez que vaya, que lo haré, me dejaré aconsejar por el camarero, que en todo momento estuvo muy atento a nuestra mesa, pero seré yo el que tome la última decisión para luchar contra la dictadura del pollo y las tortillas de maíz, contra las que, por cierto, no tengo nada. Pero todo en su justa medida.

Restaurante Mexicano Mi Méjico.
Pl. Cristo del Rescate, 1. 30003  Murcia.
Teléfono 968210631.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que el menu degustacion no sea representativo del resto de la carta.Es bastante soso,sin fuste ninguno.

Anónimo dijo...

Gracias por su preferencia! Vamos a mejorar la oferta y calidad.
Cuando regresemos un saludo