martes, 31 de marzo de 2015

Tapería Gastronómica Souvi - Málaga.



Hace unos días estuvimos de visita en Málaga, una ciudad que no conocía y que nos sorprendió gratamente. Su clima, su gastronomía, su oferta cultural o sus callejuelas con encanto hacen de esta ciudad andaluza un interesante destino al que no me importaría volver a ir.  En Málaga se come y se tapea muy bien, los espetos de sardinas, el pescaito frito, sobre todos los boquerones, los buñuelos de bacalao, los gazpachos o los gazpachuelos. Pasamos por el afamado Pimpi, por la Antigua Casa de Guardía fundada en 1840 a probar su Pajarete, visitamos Gibralfaro, la Alcazaba y los museos Thyssen y Picasso. Creo que nos dejamos poco, de lo imprescindible, por ver. Y aunque comer pescaito frito es casi una religión en esta ciudad, llega un momento en el que el cuerpo pide algo diferente a lo típico. Y creo que la ciudad de Málaga tiene mucho más que ofrecer al turista gastronómico. Hay una Málaga distinta que puede ofrecer, una cocina vanguardista y moderna.
Risotto de boletus, con un ravioli de buey.
Después de algunas indagaciones y habiendo descartado el restaurante estrellado de José Carlos García, un simpático camarero de la Plaza de la Merced, nos indicó que si queríamos una cocina más moderna, por el centro, nuestro sitio era Zouvi, por la catedral. No fue fácil encontrarlo, aunque hubiéramos acabado antes si el acento malacitano no nos hubiera hecho confundir Zouvi por Souvi. En el número 3 de la calle de los afligidos, junto a la entrada del museo Revello de Toro está la tapería gastronómica Souvi. Con más aspecto de cafetería que de restaurante, y de un tamaño muy reducido, la cocina de Alvaro Souvirón Ruiz es moderna, creativa, con marcados contrastes de sabores y a un precio muy interesante.
Echando un primer vistazo a la carta, tan pequeña como el tamaño de su cocina,  tengo la sensación que esto es lo que andábamos buscando, un local que ofreciera tapas que se apartaran de lo convencional, con platos en carta como el pinchito moruno de chivo lechal malagueño con tabulé de quínoa, las “Zen”-salada de pollo frito kimuchi, manzana Fuji y vinagreta de miso rojo, o los rollitos de langostinos al coco-curry con puré de manzana y cilantro. Sabiendo que va a ser, a priori, nuestra primera y única visita a Souvi, la elección y los descartes no son nada fácil. Comenzamos probando el ligeramente picante tartar de buey con una mayonesa de curry verde. No siempre es posible dar con una mesa en la que a todos los comensales nos guste el tartar, y hay que aprovechar esas contadas ocasiones. Seguimos con el canelón de Plato de los Montes. Un plato combinado tradicional de la cocina malagueña, servido antiguamente en las ventas a los arrieros, que consta entre otros ingredientes, de lomo en manteca colorá, chorizo y morcilla. Y como en todo plato combinado, no pueden faltar los pimientos, en la cazoleta acompañando al canelón, una espuma de pimientos de piquillo y otra de patata que redondean la versión moderna de esta tradicional receta, cerrando el círculo.  
Canelón de Plato de los Montes.
La mayor sorpresa, que no lo fue tanto pues ya nos lo había recomendado el camarero que nos aconsejó venir a comer aquí, fue el coulant de patata trufado relleno de foie y acompañado de un maravilloso helado de boletus. Una delicia de tapa, que ganó el concurso de tapas Málaga en la Mesa en el año 2012, de entre más de setenta participantes. Sin duda el plato franquicia de Souvi que deja huella en quienes la probamos. Muy recomendable, sobre todo el helado de boletus. Terminamos los salados por todo lo alto, poniendo el broche con un risotto de boletus, con un ravioli de buey estofado y aroma de trufa de verano coloreado con unas flores y el cebollino presente en todos los platos. El maridaje lo hacemos, después de la primera caña, con un vino de Ronda, de la D.O. Sierras de Málaga. Chinchilla Seis + Seis de bodegas Doña Felisa, está elaborado con cepas de Tempranillo y Syrah y con una crianza de seis meses en barrica. No solamente hay que probar los restaurantes de los lugares a los que viajamos, también sus buenos vinos. En el tintero nos dejamos los molletes, el pulpo asado con batata o la fideuá de langostinos y secreto de ibérico con alioli.
Crepe “Suzzete”
La elección de los postres tampoco fue fácil a pesar que solamente hay tres postres, descontando la tabla de quesos. Y aunque la maceta de chocolate, avellanas, frambuesa y mascarpone a modo de trampantojo sonaba de maravilla y la milhojas al PX seguro que iban a estar deliciosas, optamos por el crepe “Suzzete” estilo Souvi, con su mermelada de naranja amarga, sus rodajas de naranjas deshidratadas y flambeo en directo del licor. El Crepe Suzzete es un crepe de origen accidental, relleno de mantequilla azúcar y naranja que toma su nombre de la hija de un acompañante del Príncipe de Gales el día del afortunado descubrimiento. Simplemente delicioso.
Terminamos con los cafés, y como había tiempo de sobra para pasar una tranquila sobremesa con unos destilados disfrutando de la agradable tarde de marzo en la terraza del local, frente al busto del insigne escultor granadino Pedro de Mena. El precio que pagamos por comensal fue de unos treinta euros aproximadamente. Un precio que está dentro de lo razonable en este tipo de establecimientos.  



Tapería Gastronómica Souvi.
C/ Afligídos 3 - Málaga
Teléfono 952229052.

viernes, 20 de marzo de 2015

Pasta e Birra - Murcia.




Una vez más el destino, el gusto por la pasta y el presupuesto, nos lleva de nuevo a un restaurante de comida italiana. Bueno, realmente han sido varios los que últimamente hemos visitado, algunos de los que ya hablamos en el blog en otras ocasiones, y otros que nunca habíamos visitado como son Pasta e Birra en Murcia, La Mariposa en Churra y La Rucola en Los Alcázares. En esta ocasión, me voy a limitar a hablar solamente del primero de ellos.
Pulpo con patatas.
La primera vez que pasé por la puerta de Pasta e Birra pensé que se trataba de otra franquicia que presume hacer sus platos con la tradicional receta de la Mamma. Nada en contra de esto, aunque resulta que no es así. La barra muy parecida a la de un típico restaurante de comida Fast Food y la mezcla de fotografías de monumentos, platos y tópicos italianos, son los causantes de mi error. Según nos contaron la idea original es muy simple y repetida en infinidad de ocasiones. Un italiano que abre un restaurante en nuestra ciudad y pretende dar la auténtica comida del país transalpino. Inicialmente excluía el servicio en mesa y se limitaban a servir pasta, nada de piza, en bandejas de plástico y manteles de papel, pero como siempre, el mercado manda.
Tonno a la madrileña.
Mientras decidimos lo que vamos a pedir y para acompañar la birra, y nos decidimos por que antipasti pedir, suelen servir los típicos arancinis sicilianos. Los arancinis son unas croquetas redondas de arroz características de la ciudad de Mesina que han sido popularizadas por el literario y televisivo comisario Montalvo. Personalmente no me gustaron mucho, ni los que llevaban pasta y queso ni los de olivas.
Echando una ojeada a la carta, además de los esperados entrantes que encontramos en todo italiano, bruschettes, las tablas de pates y quesos, carpaccios, las provolas o las insalatas, tienen platos menos convencionales como son los pulpitos con habichuelas o el pulpo con patatas, que es una delicia. Además siempre ofertan algún aperitivo de fuera de la carta que ha elaborado el cocinero. De los entrantes que solemos pedir, hay variedad, aunque el pulpo con patatas es innegociable, muy recomendable. También solemos pedir unas bruschettes, generalmente al pesto, también tienen de pate de olivas, de alcachofas o de tomate, las tradicionales. Además, generalmente,  nos dejamos aconsejar y solemos pedir alguno de los aperitivos que hay de novedad. La última vez probamos un atún a la madrileña, plato poco italiano que me comí con mis propios principios de ir a un italiano a comer comida italiana.
Sacoti de queso y pera con salsa de nueces.
Y es que, si voy a comer a un italiano, dame pasta y déjate de pescados y carnes. Sé que estos restaurantes pueden tener una carne excepcional, o un pescado fresquísimo, pero si voy a un sitio que se llama pasta e birra, lo normal es que pida pasta. Raro que es uno. Y siguiendo con esta filosofía, de principal, lógicamente esto fue lo que pedimos. Bueno, pasta, pizas y risottos que también los tienen buenos. La oferta en pastas es variada, tanto pasta convencional como fresca: rigatoni, spaguetti, tagliatelle, sacoti…, como las salsas, de salmón, de panceta, con piñones y albahaca… Pizzas tienen tanto blancas como rojas, o sea, con tomate o sin tomate. Hay quien piensa que el tomate mata otros sabores. De los rissotos, probamos el funghi e grana con un mix de setas y queso Grana Padano, aunque ofertan entre otros, de salmón o con gambas. Llegando a la pasta fresca, la Margherita de trufas y setas, es una buena opción para salir de lo convencional, pero sin duda, y al igual que el pulpo, son innegociables los sacoti de queso y pera con salsa de nueces. Para mí, el plato franquicia de Pasta e Birra. Los entrantes pueden variar, incluso acepto no pedir pulpo, pero como en el antiguo anuncio de La Casera, si no hay sacotis, nos vamos. Una tercera recomendación, solo para alérgicos a las nueces o a las peras, son los Spaghetti alle vongole con bottarga o pistacchio, con almejas y huevas o pistachos.
Quizás los postres sean más convencionales, que no quiere decir que no estén buenos, tiramisú servido en vaso, pizza de nutella para los más pequeños, nunca falla, volcán de chocolate para los más golosos y sobre todo panna-cottas variadas. Ese día probamos la de caramelo. Terminamos con cafés, unos licores, Limoncello, of course, y preguntando por quien había sido el ganador del sorteo de la moto scooter que rifaban en las fiestas de Navidad. Por desgracia no fuimos nosotros.
Buen ambiente, magnifica situación céntrica, personal atento, precios nada elevados y unos ricos platos son los perfectos ingredientes para que funcione, dejando aparte otros variantes. Nosotros últimamente la hemos convertido en nuestro italiano de cabecera. No puedo decir que volveremos, digo que ya hemos repetido.





Pasta e Birra.
Pl. Circular 6. Murcia
Teléfono 868075152.