jueves, 30 de junio de 2016

Los Cazadores de Corvera.


El valor que la guía Michelin da a sus estrellas es bastante claro. Cuando un restaurante es galardonado con la tercera estrella, pocos son los elegidos, la guía francesa nos garantiza que dicho restaurante tiene una cocina excepcional, tanto, que se justifica el viaje con el mero hecho de probar su menú. Independientemente de la distancia que tenemos que recorrer, sin pretender ser pretenciosos, hagamos un pequeño esfuerzo y, a nivel local pensemos ¿qué restaurantes de nuestra región se merecen realmente que se hagan kilómetros para probar sus propuestas gastronómicas? Lamentablemente, hoy por hoy, no tenemos, ni creo que vayamos a tener, un restaurante que sea reclamo turístico per sé. A nivel local, ¿cuántas veces nos hemos desplazado para ir a comer a un restaurante concreto? ¿Quién no ha cogido el coche y se ha desplazado al Mar Menor a comer un arroz en El Venezuela de San Pedro del Pinatar, o en el restaurante Ramón de Los Alcázares? ¿Merece la pena hacer más de 100 km para comer un buen arroz o un postre memorable? – Para nosotros la respuesta es clara, sí que lo merece. Fuera de nuestras principales ciudades (Murcia, Cartagena o Lorca) hay una serie de imprescindibles que, con el paso de los años, se han ganado una merecida fama. Restaurantes como El Sordo en Ricote, El Olivar en Moratalla o Los Chispos de Yecla.

Croquetón de rabo de toro.
Del restaurante que hoy hablamos, es cierto que no tiene la fama de estos restaurantes, pero si una buena referencia – tienes que probar su gulash de ciervo.- que nos hizo desplazarnos hasta Corvera, a probar uno de esos de restaurantes que con tiempo y una buena caña… Los Cazadores, es uno de esos bares de toda la vida que han sabido renovarse antes de llegar a morir. Era un bar de carretera, junto a la gasolinera del pueblo, donde los paisanos desayunaban los carajillos antes de emprender la dura jornada diaria, donde los cazadores conversaban sobre sus capturas de gamusinos sin haberse quitado el polvo de Carrascoy y donde yo desayunaba los sábados por la mañana antes de subir a la sierra. Ahora lo han renovado con un toque, moderno decorado con gusto pero sin perder esencia original. Dos ambientes claramente diferenciados. La zona de barra tiene unas amplias cristaleras que la hacen muy luminosa. Mesas altas de taburete y bajas donde picar algo rápido. Barra con expositor y una bandeja de pulpo al que solamente le quedaban 3 tentáculos y una parroquia de lo más variopinto, con veterano de guerra incluido. La zona del comedor me gustó aún más. Salón alargado, de paredes blancas, lámparas redondas y al fondo una chimenea coronada por una gran cornamenta de ciervo con su luchador, candil de hierro, candil medio y coronas incluidas. No olvidemos que estamos en los cazadores.
Pollo con Tika Masala. 
Llegamos cinco minutos antes de la hora de reserva. A pesar de esto, la mesa no estaba lista y nos hicieron esperar un rato, aunque mientras, nos ofrecieron una cerveza. La carta es prometedora. Especialistas en brasas y carne de caza, hacen una comida trasnacional, curry, risotto, tataki, el propio gulash, sin olvidar la tradición, aunque siempre a su manera, buscando el toque creativo. Empezamos con algo poco complicado. Un plato de jamón para distraer a los conservadores, unas croquetas de boletus sobre una salsa de puerros y unos potentes croquetones  de rabo de toro sobre una crema de espinacas. Estos últimos hay que pedirlos. También pedimos sus caballitos que sirven con salsa teriyaki, pero se habían quedado sin existencias y pedimos como alternativa el nido de foie, con pasta kataifi, ensalada, foie y coronado con un huevo de codorniz. También probamos un buen curry “tika masala” con pollo y basmati y terminamos los entrantes con caza. Las mini hamburguesas de jabalí regadas con la cerveza artesana Gastro. Muy buenas también, por cierto. Nos quedamos sin probar, en este primer viaje, ni el ya famoso gulash, ni el lomo de ciervo marinado en vino tinto. Tampoco pudimos pedir la pata de pulpo en dos texturas con puré trufado ni el risotto de sepia en su tinta. Y es que también nos habían recomendado, y mucho, el arroz especialidad de la casa. Y ese, no queríamos dejarlo en el tintero.

Mini hamburguesas de jabalí.
Hasta ahora todo bueno, menos el servicio que aunque muy amables, excesivamente lento en la sala. El arroz con un intenso sabor, para mi gusto, rozaba la perfección, ya que a mí me gusta más entero que pasado. El único pero que le puedo poner es que el camarero, con muy buena fe, lo sirvió y repartió el foie equitativamente en cada plato, en lugar de poner directamente la paella sobre la mesa, dejando unos tenedores arroceros, evitando así manchar los platos. ¿No estamos en Los Cazadores? Delicioso. Si estuviera con el Whatsapp llenaría esto de emoticonos.



A pesar del nido, del arroz o de las croquetas, lo mejor de todo estaba aún por llegar. Y de esto mi contacto no me había informado. Ten “pajaritos” para esto. Nos recomendaron la tarta de queso al horno con confitura de cereza y fresa. Hecha con tres tipos de quesos (requesón, queso crema y fresco). “Tiramisús y tartas de la abuela podéis comer de Corvera a Murcia en mil sitios, pero ninguna tarta de queso como la nuestra” o algo así nos dijo el camarero. Sensacional, maravilloso, brutal… Me faltan adjetivos para calificar el cremoso de chocolate con un bizcocho empapado en miel y unas esferas de plátano que estallan en la boca llenándola de sabor, ¿o dijo mango y fruta de la pasión? Un pedazo de postre por el que sí que merece la pena recorrer la distancia que hay desde Murcia a Corvera, andando, (unos 23 kilómetros),para poder tomar dos o tres cremosos. Con un café solo sin azúcar para contrarrestar el postre, unos 25 euros por cabeza y unos digestivos, para no perder las buenas costumbres, terminamos la comida y emprendimos el regreso con la sensación de haber merecido la pena desplazarnos hasta esta pequeña pedanía, para probar Los Cazadores de Corvera. 


Valoración: ****
Cremoso de chocolate con esferas de mango.

Los Cazadores.
Carretera de Fuente Álamo, 3. Corvera (Murcia)
Teléfono: 968380225.

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