sábado, 27 de agosto de 2016

Pizzería Vía Romana - Los Belones.


¿Cuál es el mejor italiano del Mar Menor? Después de envalentonarme con los mejores arroces marineros, todavía no ha llegado el momento de hacer otro ranking, pero se hará. Si tuviera que hacer una lista de mis restaurantes italianos preferidos de la zona, sin duda, junto a la Pizzería di Mar  en el Puerto Tomás Maestre de la Manga, La Rucola en los Alcázares o La Cabaña de San Pedro del Pinatar, estarían entre las que más me gustan. En contra, la Sombra en Los Narejos, son demasiado antipáticos para que quiera volver a probar su mítico barco Vikingo.


Como cada año, reservamos en el Restaurante Italiano Vía Romana de Los Belones. Muy importante reservar. Ir allí sin reserva, te puede asegurar una larga espera si tenéis suerte. Desde fuera no deja de ser un restaurante italiano más, nada excepcional, aunque la belleza está en el interior. Osea, en las masas. A pesar de tener reserva, tuvimos que esperar, no demasiado, para que nos dieran mesa. Ya contábamos con esa posibilidad. Una cerveza bien fresquita ayudó a acortar la espera. Las buenas críticas que tiene este restaurante, y los precios, hacen que esté muy solicitado, sobre todo en las noches de verano.

Focaccia Marinada.
Cuando nos dieron mesa, de manteles de celulosa, nada de cuadros rojos y blancos, ya nos esperaban las deliciosas olivas aliñadas con ajo y perejil. Este año no hubo tomates secos. Una pena. Siempre que vamos a un restaurante italiano, nos ponemos de acuerdo para poder compartir plato y así poder probar pastas y pizzas. Aquí somos más de pasta, sin desmerecer las pizzas. Empezamos con unas focaccias; la Marinada, con tomate, olivas y anchoas, me gustó más que la Via Romana que es más convencional, y ensalada Provolone. Otras veces hemos pedido los champiñones rellenos al pesto. La comanda fue muy variada, espagueti carbonara, pizza calzone, lasaña… Lo que más nos gustó de la noche, con permiso de las olivas, fue la lasaña especial y sobre todo la salsa Funghi que nos recomendó el camarero que atendía nuestra mesa, o con espagueti o con ravioli o con la pasta que queramos acompañarla. Flojos me parecieron los Gamberetti Diavolini que yo pedí, unos pappardelle acompañados de gambas y ajetes. Estaban un poco secos. Otra opción recomendable es la pizza de cuatro quesos y la "crudo", con jamón serrano tomate y brie. Para beber, esta vez no hubo Lambrusco, en su lugar pedimos un crianza, Alceño selección de 2012.


Lasaña Especial.
De postre, pedí un helado artesanal de queso y naranja con unos trozos de albaricoque. Ese mismo que dije hace cuatro años que nunca pediría. Ver para creer. Fresco, delicioso y diferente de lo que solemos pedir. Muy buenos están los sorbetes y como no puede ser de otra manera, también pedimos tiramisú. Otras veces pedimos la tarta de chocolate con un poco de toffee y base de barquillo.

Ravioli funghi.
Una vez más, tengo que hablar del servicio. Sin conocernos de nada y muy liados por la incesante afluencia de comensales, eran más de las once y seguían entrando clientes, es difícil recordar un restaurante donde todos los camareros fueran tan amables y con ganas de agradar a los clientes. Unos más callados, otros más extrovertidos pero todos más que correctos. Con los cafés, la cuenta; salimos por unos 20 euros. Como decía al principio, una de las mejores opciones para disfrutar de la comida italiana en el Mar Menor.

Valoración: ****


Restaurante Vía Romana

Calle Mayor, 84  Los Belones (Cartagena)
Telf: 968 13 73 73.


lunes, 22 de agosto de 2016

Top de arroces marineros.


Además de un seleccionador de futbol, todo buen español lleva un maestro arrocero dentro. O es nieto, hija o cuñada de quien sí que lo es. Pero hay días que a nuestra cocina no llega el gas ciudad, o tenemos esa comida estival de cada año con los amigos de toda la vida, o simplemente nos apetece salir a ver como lo hacen los restaurantes que no tienen la suerte de contar con nuestro talento. Este post va dirigido y dedicado a todos aquellos que aun sabiendo que es en su casa donde se come el mejor arroz marinero al oeste del Meridiano de Greenwich, estoicamente se adentran en lo desconocido sabiendo que en casa iban a comer mejor.


Restaurante Venezuela.

La fama de su caldero le precede. Muy difícil de superar. Arroces de mar tradicionales que ponen el listón muy alto. Nosotros, cuando vamos, solemos pedir "el de la casa" aunque si se viene de turismo y no se va a repetir, la opción del Caldero en 5 entregas es muy interesante. Recuperando la tradición de los antiguos pescadores del Mar Menor, auténticos creadores del caldero. Comienzan sirviendo a modo de aperitivo el frito de las tripas e hígados del mújol con tomate. Siguen las cabezas y las agallas (gañiles) crujientes que preceden al caldo. El arroz meloso sin compañía y terminamos, los que aún puedan, con unas rodajas del pescado. La guinda la ponemos con la tarta de turrón y calabazate tradicional. Fuera de los arroces, el lenguado. Servicio Sobresaliente.

C/ Campoamor, 1. Lo Pagán. Telf.: 968181515. http://restaurantevenezuela.com/

Restaurante Ramón.

Los Peones, Los Ramones o simplemente Restaurante Ramón. Lo llamemos como lo llamemos, este restaurante es toda una institución en la comarca del Mar Menor. La familia Campillo, y su jefe de cocina Julio Velandrino G., llevan décadas ofreciendo unos extraordinarios arroces marineros. Podemos probar  el arroz pelado, con bogavante, negro... Situado en pleno centro de Los Alcázares, posee una gran oferta de tapas en barra (ellos presumen de ser la más surtida y no les debe faltar razón). Tampoco podemos dejar de probar los postres a cargo del maestro Rafael Gallut (Tarta San Marcos, Soufflé de Limón o Tarta de Whisky). A pesar del ajetreo diario que tienen, el servicio es impecable.   

Av. De la Libertad, 48. Los Alcázares. Telf.: 968574173 http://www.restauranteramon.com/

Marisquería Virgen del Mar.

Como marinero en tierra, Cruz García dejó el Puerto de Mazarrón y se instaló en el castizo barrio de San Nicolás de la ciudad de Murcia, que por entonces estaba huérfana de arroces marineros, para apadrinarnos en la materia. Ya no es necesario acercarnos a la costa para disfrutar del mar. La estrella es su arroz Cruz, sin menospreciar al de bogavante gallego, “pelao” de almejas de carril, sepia y gamba roja con un potente sabor. ¿Es el mejor arroz que se puede comer en la ciudad de Murcia? Si es marinero, sin lugar a duda. Antes unas alcachofas o un poco de pulpo y el postre es innegociable, soufflé de melocotón.

Pl. San Nicolás, 3. Murcia.  Telf.: 968216679.

Restaurante 360º El Rubio

Es la evolución natural del negocio familiar, El Rubio. Con una dilatada experiencia en los fogones, al igual que los anteriores, ha habido un relevo generacional. Situado en un entorno privilegiado, prácticamente rodeado por agua y con vistas a las Salinas de San Pedro y al Mar Menor, difícil de superar, han creado un espacio de diseño actual y elegante, con la esencia de las recetas tradicionales. Echando un vistazo a la carta encontramos una buena oferta de arroces como el negro de chipirones y alcachofas, el caldoso de bogavante o el de dorada y langostinos del Mar Menor. De postre, arroz con leche caramelizado, aunque si estamos saturados de arroz, tarta de zanahoria.

C/ Magallanes, 8. Lo Pagán. Telf.: 968181032 http://elrubio360restaurante.com


Nunca he sido partidario de listas, ni de los mejores, aunque si de los que me más me han gustado. La única razón la injusticia de los que se quedan fuera como El restaurante Santa Ana de Estrella Carrillo en Los Ramos con su arroz meloso con turbante de lubina, el  Mar de Cañas en Portman y su arroz con plancton o los venerados por muchos como las catedrales del caldero El Mosqui de Cabo de Palos y Casa Cegarra en Portman. Hay otros que estando, supuestamente, un escalón por debajo de estos, consideramos que sus arroces están, cuanto menos, a la altura de los anteriores, y por su precio se hace más asequible a todos los bolsillos. Es el caso del Paquebote en La Manga o el Club Naútico de Santiago de la Ribera. Aunque a este último se deba ir acompañado de algún socio.